Entre tú y yo

Regalar vida, al alcance de tu mano

Todos alguna vez hemos escuchado que solicitan sangre de diversos tipos, algunas veces plaquetas y en otras sólo unidades, lo cierto es que apenas estamos cultivando la oportunidad de donarla. En lo personal me comprometí con esta causa cuando Javier Quintero fundó Donadores Laguna y me explicó las maravillas que damos cuando nos convertimos en donadores, y lo que tenemos que entender es que esto no causa ningún daño. Miles de tabúes corren alrededor, pero hoy en día donar sangre es totalmente seguro, además nos realizan un pequeño estudio para saber si somos aptos para ello. Es importante conocer que se debe realizar en una institución, que necesitas tener 4 horas de ayuno, no ingerir alcohol desde 48 horas antes, no haber padecido hepatitis ni diabetes o alguna enfermedad cardiaca, y piensa que al donar sangre estás regalando vida. Tu sangre se repondrá consumiendo agua en el transcurso del día. Me quedo con que siempre estoy dispuesta a ayudar para tratar de conseguir algún donador cuando alguien lo necesita. Si es un caso difícil (por el tipo de sangre o la enfermedad), las angustias se presentan por no conseguir al donador. Esta experiencia no la puedes entender hasta que alguien cercano a ti la necesita. Dios me ha dado la fortuna de comprender que es necesario estar dispuesto a ser un donador, si tenemos la oportunidad. En mi caso particular, sufrí cuando mi amiga Bertha requería mucha sangre y su tipo era muy difícil de encontrar, pero Dios obra en todo y lo necesario llegó para ella. Hoy, a más de un año de su partida a la casa del Señor, mi papá requirió también donadores. Para mi grata sorpresa, amigos y conocidos se reportaron para contribuir a la salud de mi padre, en especial agradezco infinitamente a Lorena Rivero, Rodolfo Hernández, Mónica Piña, Diego Sesma y Laura Gamboa. La vida es lo más preciado y si  tenemos oportunidad de contribuir de alguna manera, hay que compartir y las bendiciones llegarán multiplicadas, pues estamos regalando parte de nuestra fortaleza para que otros vivan también. Ojalá todos tengamos la oportunidad de donar sangre y de experimentar la felicidad de regalar vida a quien nos necesita. Infinitas gracias a quienes me apoyaron. 



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