Entre tú y yo

Permiso de graduación

Terminar alguna etapa de nuestros estudios es un motivo de festejo y felicidad, tanto para nosotros como para nuestros padres. Por lo general se acostumbra realizar una fiesta con la generación y dependiendo de las edades, el graduado irá con acompañante o prom (como la moda ha gustado llamar) o con los padres, con familiares y amigos cercanos, pero el resumen es que por lo general se realiza esta gran fiesta, y a medida que pasan los años no sé por qué han cambiando estas celebraciones, pues la opulencia y miles de innovaciones han llenado estos festejos. Como padres tenemos la responsabilidad de saber, por lo menos en las graduaciones que no son de profesional, qué es lo que se ofrece o qué es o que se va a realizar. Me sorprende que esta fiesta ha sobrepasado lo realmente importante, que es el logro en la educación. Me parece perfecto celebrar, pero me queda claro que tampoco se trata de perderse en el festejo; la labor de los padres es una tarea constante para encontrar en las modas el bien y el mal. Por eso las fiestas de graduación en chicos de preparatoria me han llegado a sorprender, pues si bien todavía no llego a ese momento como madre,  sí veo que la moda es tener un pre-festejo donde cada graduado asiste ya con su acompañante a brindar y brindar, luego llegan a la fiesta prometida y ya está entrado en copas, pero lo más impresionante es que algunos como padres justificamos y aprobamos esta clase de actos diciendo: “Está tan feliz, sólo  una vez se gradúa de preparatoria”. Sí, pero también se gradúa una vez de carrera y una vez se hace permisible, después por supuesto la fiesta llena de alegría, música, diversión y alcohol se ha hecho indispensable para divertise. Y para colmo, ya entrada la madrugada llega el “After”, es decir, la fiesta después de la fiesta donde sólo están los graduados, proms y amigos, entre música de dj y de diversas bebidas, festejo que termina a las siente de la mañana. Me sorprende como hemos evolucionado como padres permisivos, pues el alcohol se ha convertido en el animador oficial y los padres preferimos contratar un servicio de camión para que los hijos regresen seguros a sus casas... ¡Papás, abramos los ojos! Enseñemos a nuestros hijos a divertirse, los límites no son malos, al contrario, una sociedad con reglas y límites progresa, y a medida que éstas se corrompen, llegamos a la decadencia.   



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