Entre tú y yo

Orígenes de la Feria de Torreón

Hace años, Torreón se estaba pavimentando, no había puente para automóviles en el río, se viajaba siempre en tren y en la ciudad en tranvía; el cuartel militar estaba en la manzana del extinto Cine Laguna, en el poder estaban Obregón y Calles, no había aún radio ni cines, los días eran muy largos, la vida muy reposada y tranquila. El presidente municipal era el doctor Ángel Gutiérrez, fue entonces que se planeó la Primera   Feria del Algodón y la coronación de la reina electa se realizó el cinco de septiembre, había sido la agraciada y simpática Elvira Torres quien reinaría durante las engalanadas y rumbosas fiestas. El evento se realizó en el que fuera el Teatro Princesa, desde ese momento debemos recordar que en la época de la feria llueve y así sucedió ese día: en medio de un torrencial aguacero se coronó a la primera reina. Todos pensaban que se iba a deslucir la fiesta, pero no fue así.  Llegaban los automóviles con toda la engalanada corte de honor, acompañantes y distinguidos asistentes a este magno acto. Después se disfrutó de un gran desfile de carros alegóricos, donde se dejó sentir la felicidad por la fiesta y por ser domingo y día de feria, gustosamente las familias se pusieron a recorrer la Plaza de Armas, que lució como una romería, ya que estaba vistosamente engalanada y llena de vendedores y tenderetes en el suelo, donde  vendían los gorros de papel y cartoncillos con sus leyendas y adornos de diamantina tricolor. Los antifaces, las espadas de palos para los niños, una estaca con un gran membrillo en la punta, reguiletes de papel lustrina, cornetillas, zumbadores y pelotas vaciadoras. Más allá, los puestos de buñuelos bañados en miel de piloncillo y en unos comales, las gorditas de manteca con carnitas y salsa roja y verde, las enchiladas cubiertas de queso y cebolla servidas en plato de papel; las aguas frescas de todos los sabores y colores, que evocan una feria. Así nació la Feria de Torreón que hoy nos ofrece un magestuso lugar para disfrutarla, así como toda una coordinación de trabajo para lograrla, los puestos siguen vigentes, la comida típica, lo tradicional, todo evoca las tradiciones. Es un lugar para la conviencia familiar, donde todos podrán captar una sonrisa y mucha diversión, es toda una tradición la Feria de Torreón.   


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