Entre tú y yo

Hookah: una moda peligrosa

Sin lugar a duda, actualmente una moda entre los jóvenes es la kookah, una especie de pipa originaria de Turquía, conocida también como narghile, shisha o pipas de agua que genera humo helado y filtrado sobre un contenedor de agua. Lo impresionante es que varias personas pueden estar utilizándola al mismo tiempo, dependiendo del número de brazos o extensiones para fumar que tenga la pipa. Sorprendente sí, novedosa no. Es de origen oriental, sus inicios datan en la India con frontera con Pakistán, antiguamente se utilizó para fumar opio y hachís y ahora es una moda muy utilizada en occidente que ha llegado hasta nosotros.

Actualmente en esta pipa se fuma tabaco de diferentes sabores, aquí es donde está el secreto, pues nuestros jóvenes hoy en día tienen acceso a comprarse su propia hookah y a compartirla con sus amigos, pero viven pensando ingenuamente que sólo se usa con un saborizante, sin ningún efecto nocivo para la salud, pero esto no es así, ya que estos pequeños sobres de sabores son una combinación de tabacos extranjeros, miel, melaza y frutas secas, donde el humo es filtrado a través de agua helada para hacer un humo frío y relajante. Se dice que esta mezcla contiene 0,5% de nicotina y no contiene alquitrán. Muchos jóvenes destacan que la shisha es un excelente apoyo para socializar y para estar compartiendo con sus amigos.

La mercadotecnia ha logrado su cometido de la mano con la moda, el querer pertenecer nos está sobrepasando, recordemos que la hookah es perjudicial para nuestra salud, destaquemos que varios investigadores en salud han comentado que entre los peligros está que al momento de fumar esta pipa se puede contraer un hongo que vive de la humedad y que los efectos pueden ser irreparables en nuestros pulmones, que el fumar media hora estos saborizantes que aparentemente no son dañinos es equivalente a fumar una caja de cigarrillos.

Hay que tener conciencia de que la moda no es siempre lo correcto y que nuestro deber como padres es ser eso, padres responsables de lo que nuestros hijos hagan y vigilar que sea para su bienestar. Platiquemos con ellos, expliquemos las cosas, sobre todo defendámoslos de las modas que sólo son pasajeras, pero que los podrían dañar para siempre.

emilu.cazares@milenio.com