Entre tú y yo

Honor a quien honor merece

Entre los hombres que he tenido la fortuna de conocer está don Ángel Fernández Madrazo, un hombre trabajador, padre de familia y buen amigo que destacó por el don de ayudar, siempre al pie del cañón. Hecho de aquellas maderas de los hombres visionarios y de buen corazón, franco y fuerte como el roble.
Innumerables charlas y buenos recuerdos compartió a través de su bella y sincera amistad con mi suegro Ponchuy. Siempre decía:  “los amigos son por siempre, porque las amistades no las separa la muerte, se siguen cultivando por siempre”. Sabias palabras y verdaderas nos compartió don Ángel. Hoy, a su partida, esta amistad y este gran apoyo que a muchos nos brindó, sin duda prevalecerá como inspiración para todos, pues hoy se lleva la satisfacción de hacer hombres y mujeres de bien, con una gran formación y sin siquiera pedírselo. Estos jóvenes a quienes tanto ayudó agradecerán por siempre los valores inculcados, la oportunidad de ser mejores.
Don Ángel fue un hombre al cual nunca le gustó que le rindieran pleitesía, cuya bandera fue la sencillez y la franqueza, un hombre para quien los lazos de la amistad traspasaron fronteras infinitas y, quienes tuvimos la fortuna de contar con su amistad, hoy en su último viaje nos quedamos tristes y desolados por tan gran pérdida, pero sabemos que estará feliz desde el cielo, viendo a todos esos niños y niñas que estarán cosechando triunfos, formando familias, recordándolo con un sincero cariño y agradecimiento, porque lo que se siembra, se cosecha, y estas semillas crecerán con raíces fuertes como robles, de esa madera de la que estaba hecha don Ángel, hombres para quienes la amistad ‘será por siempre’.
Estas son sólo unas pequeñas líneas para quien en vida fue un gran amigo. Hoy te decimos adiós y sé que estarás con mi querido Ponchuy y juntos seguirán al pendiente de todos los que los recordamos con cariño y seguimos el ejemplo de la verdadera amistad. Don Ángel, siempre vivirás en nuestros corazones y te recordaremos como el gran hombre que fuiste y serás por siempre. Un aplauso y honor a quien honor merece, don Ángel Fernández Madrazo, el amigo que trascendió fronteras.


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