Entre tú y yo

Haciendo la lista

La vida en estos momentos se ha tornado rápida, lo que tenemos que hacer es para ya, o tal vez para ayer, todo se vuelve importante y de necesidad inmediata, por eso la cabeza nos llega a doler de tantos pendientes, por la inmensa lista de quehaceres que tenemos y entonces resurge en la cabeza el cómo, cuándo y el dónde comenzaremos a hacer todo.  
Lo primero que debemos tener y que es de gran ayuda es la llamada “Lista de pendientes”. Ésta la podemos apuntar en nuestros aparatos telefónicos sofisticados, en nuestro gadget, en nuestra agenda, en un simple papel, no importa, lo que tenemos que hacer es apuntar todo lo que revolotea en la cabeza. Una vez que usted apunta los pendientes del día, lo siguiente es priorizar. Entendemos como dar prioridad a elegir lo más importante que se tiene que realizar. En este tema para quienes trabajan y son madres o padres de familia surgirán diversas disyuntivas, pero es ahí donde la prioridades aparecen y lo más maravilloso es que: si logra detectarlas de forma correcta, logrará realizarlas de la mejor manera.
El paso siguiente será checar los horarios de cada cosa que tiene que realizar, recuerde que la lista empezará con las prioridades por hora. Entre cada una de éstas se colocarán las diversas actividades restantes, tomando en cuenta el tiempo en que se realizan y la hora en que las necesita hacer. Ya con su lista casi armada, podrá realizar el mejor recorrido de acuerdo a los lugares que va, para ahorrar tiempo.
Recuerde que a veces necesitamos calidad y no cantidad de tiempo, pues pese a que le llevará tal vez diez minutos realizar su lista, serán los mejor empleados, porque el resultado será muy satisfactorio.
Una vez que se hace diario, la lista fluirá con mayor facilidad y sobre todo, se sentirá satisfecho, porque quién no anhela pasar más tiempo con la familia, disfrutar de un buen café con los amigos, tener el tiempo para hacer deporte, ir al cine, tener un minuto para reflexionar y pensar que la vida es una y que cada momento es irrepetible y único, que debemos aprovechar, disfrutar lo que Dios nos da y valorarlo como el tesoro que llenará su existencia de recuerdos. Por ello, la lista de los pendientes es la mejor aliada  de las personas.


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