Entre tú y yo

Diciembre por siempre

El último mes del año y el consentido es diciembre, pues sin duda es un mes inspirador que nos llena de amor y energía positiva. Todos en este mes abrimos nuestros corazones a lo que la vida nos ofrece y lo vemos con entusiasmo y llenos  de pasión. Despierta en nosotros el deseo de encontrarnos con familiares, de reencontrar a los amigos que tal vez no hemos visto en años. Aquí hago un paréntesis para agradecer al grupo de los 7 Mosqueteros con quien viví hermosas e inolvidables experiencias y de quienes conservo una gran amistad. Tal vez no nos vemos seguido, pero sabemos que los verdaderos amigos prevalecerán  y, que pese a todo,  siempre estaremos juntos, en las buenas y las malas. Gracias mis queridos mosqueteros por su valiosa amistad.
Recordemos que diciembre es como la magia que renace en nosotros. Para los católicos, una fecha de suma importancia es el nacimiento de Jesús, sin embargo, las diferentes religiones y creencias hacen de diciembre un mes especial y consentido, pues en  todos renacen las ganas de ayudar, de dar, de regalar. Por supuesto, también es el mes predilecto de las tiendas, ya que el consumo es exitoso; no importa la deuda, estamos inmersos en este espíritu de positivismo, todos este mes donamos a grandes o chicos proyectos para la ayuda altruista, cuando vemos  a alguien pidiendo una ayuda en la calle, la damos sin pensar, dejamos de lado la mala cara cuando nos limpian el parabrisas, apoyamos a las casas hogar,  no reparamos en cooperar  con singular alegría. Olvidamos los rencores, los agravios, los enojos, los malos entendidos y nos llenamos de esa paz que tanto anhelamos. Sonreímos sin importar el ventarrón.
Por ello reflexiono, por qué no lo capturamos este diciembre, lo aprisionamos y arrastramos para que su espíritu nos acompañe durante el resto del año y así tratemos de vivir el positivismo, la alegría de dar, el encuentro con los amigos, el amor, el compartir, la paz, la sonrisa del rostro, la oportunidad de ser mejores, la energía de nuevos proyectos, sumando cada día esfuerzos y logrando conservar algo de ello. Así llegaremos a la esperanza de recomenzar de una manera maravillosa y  brindándonos la oportunidad de ser mejores seres humanos. 



emilu.cazares@milenio.com