Ahora que me acuerdo

XV años del Comité Cultural San Francisco

Conocí a Octavio Jiménez hace algunos años, y desde esa primera vez, me di cuenta que este hermano es una romería; con él nunca puedes estar con la cara larga. Sin duda, entre los hombres de letras de Hidalgo, él es uno de los más divertidos (cosa que agradezco profundamente), pero también es entrañablemente un ser humano solidario; incansable, cuando se trata de hacer el bien para su pueblo y su gente. Desde el ejercicio de su fe, Octavio ha entendido su misión, desde una encomienda que junto a otros entusiastas en Tepeji del Río, ha permitido que las fiestas patronales en honor de San Francisco, no sean sólo una celebración litúrgica, sino que además, le brinden a la feligresía, la oportunidad de disfrutar de un festival cultural, que esta semana está cumpliendo quince años de encender el fuego del arte, en un municipio donde la vocación por estos escenarios, los ha convertido en uno de los más activos de nuestra entidad, en la materia. Las actividades de la jornada se realizan en los diferentes espacios con los que cuenta el ex convento de San Francisco de Asís: hermoso monumento de cantera, cuya construcción inició el 8 de octubre de 1558.

Los orígenes de esta jornada se remontan al año de 1999, cuando el Pbro. Rigoberto Pintor González (+), era el párroco de Tepeji. A iniciativa de algunos fieles, se forma el Comité Cultural San Francisco, cuyo objetivo fue que la evangelización, entendida también como una estrategia para fortalecer la relación entre la iglesia y el hombre, desde lo social, se estableciera a través de la promoción y difusión de la cultura. El arranque de este proyecto “apostólico”, fue la exposición titulada “Arte Sacro”, que mostró parte del patrimonio que resguarda la parroquia tepejana en sus interiores: ornamentos sacerdotales, custodias, esculturas estofadas y para vestir, esculturas religiosas de caña de maíz, estandartes religiosos y una magnífica colección de libros de registro de los siglos XVII al XIX. En los años siguientes, el claustro superior sirvió de espacio para otras exposiciones provenientes de acervos tan importantes como el de la Fundación Cultural de Trabajadores de Pascual Boing, el Museo Estudio Diego Rivera y Frida Kalho, la Escuela Nacional de Pintura de La Esmeralda, la Fototeca Nacional y de colecciones privadas pertenecientes a artistas locales y nacionales. Ya es también una tradición esperada por el público, que al interior del templo se realicen conciertos de música clásica y sacra, con la actuación de orquestas sinfónicas, ensambles vocales, solistas y grupos de cámara. En el atrio y el claustro, se llevan a cabo presentaciones de otros géneros musicales, literatura, danza y teatro.

Los párrocos en turno siempre han contribuido para fortalecer esta iniciativa, pero el actual, el Pbro. Noé Valdez Vázquez, se ha distinguido particularmente por su compromiso en favor de esta fiesta que ofrece a Tepeji, la oportunidad de que el arte nos permita entender la fe también desde la presencia viva de lo sagrado en la creación humana.

El actual comité está integrado por una nueva generación de jóvenes entusiastas de Tepeji del Río, y Octavio Jiménez es parte de ellos, porque bien entiende que el arte es una verdad irrefutable para el pueblo, y en esa verdad que viene desde la creación, la palabra, la música y la escena, nos hacen libres, como dijera el Maestro.

Jamädi