Ahora que me acuerdo

Pulkata Press

Pachuca es una ciudad multivocal donde, entre el tedio y las obras del Tuzobús que nos convierten en un Kosovo a la vuelta de la esquina, los chavos van y vienen con la urgencia de sus días. Ahí, en el crisol que es esta ciudad arrodillada, se afanan por decir lo suyo: un discurso muy personal que transita de las banderas a los besos. Desde ahí, muchos intentan revelar su postura, cuando la hay, y de encontrarse, si es que existen o para intentar existir en un mundo que se afana por negarlos. En ese río revuelto donde todos los días intentamos los espejos, conocí a un grupo de chavos que no sólo se preocupan, sino que han decidido ocuparse y enarbolar su voz desde la música y la poesía. Juntos se llaman PULKATA PRESS y ellos nos cuentan un poco de lo suyo:

En Pulkata Press somos un grupo de jóvenes que nos hemos reunido desde hace casi dos años, principalmente para hacer música y poesía, aunque también solemos reunirnos para simplemente estar juntos. La poesía llegó a nosotros en días difíciles, y se hizo presente con mayor fuerza en un momento en el que nuestras vidas empezaron a verse tocadas y estocadas por cosas que sólo tenían soluciones complejas y que, muchas veces, ni siquiera teníamos ganas de buscar. Desde entonces, la poesía ha estado para nosotros cuando han hecho falta las respuestas y la fuerza para resistir.

Después de un tiempo, comenzamos juntos (y por necesidad), a dejar en una especie de olvido todo aquello que nos estaba calando hasta los huesos. Mientras, la poesía seguía estando ahí. Por extraño o cursi que pueda resultar, la poesía y la música son los únicos espacios donde nuestra complicidad encontró refugio. No queremos decir que la poesía fue la cura de aquellos días, no intentamos contar una historia “casos de la vida real” y conmover, NO; sólo queremos contar cómo comenzó todo y como sigue, cómo la poesía y la música nos han hecho sobrevivir en el tiempo, y ahí han estado, cuando la cosa se ha puesto más dura. Un día el amor y la vida no hizo descender a los infiernos (sí, suena dramático, pero quien ha estado ahí, sabe que no miento); hoy sólo queremos ser dueños de nuestros propios pasos.

Del proyecto: Gracias al apoyo del PACMyC y del CECULTAH, preparamos la edición de una antología de voces jóvenes de la ciudad. Buscamos recoger y juntar letras como las nuestras, inquietas por sacar los nudos que se cuelan a menudo en el pecho (suena otra vez cursi, pero es la neta), chavos que digan lo que no han dicho, pero que se sientan, como nosotros, en deuda por hacerlo, o con la necesidad de gritarlo y de levantar como puño, su rabia o su amor.

Los chavos hoy día no dejamos de hacer poesía, de contar nuestras urgencias y de retratar nuestras obsesiones. Muchos del grupo descubrimos que hacíamos poesía, cuando alguien nos dijo que estaba chido lo que posteábamos y publicábamos en las redes sociales. No sabíamos cómo se llamaba lo que hacíamos, pero fácilmente podíamos vernos en las palabras nuestras y en las de los otros que asistían con los mismos mensajes, a decirle al mundo que aquí estábamos, que amábamos, que de vez en cuando o casi siempre nos poníamos tristes y que un día nos quisimos matar con una hielera entera de Bon-Ice, porque otra vez nuestro amor eterno había durado menos que una congelada de fresa.

Pulkata Pres son Paul Berssey, René González, Tronic Tulopic, Julio Vite y Eduardo Islas Coronel. Cuando conozco a chavos como estos, sé que como dice Benito Taibo, en ellos, México tiene esperanza. Ojalá sólo los besos les tapen la boca. La gloria no sólo estará en los libros que lean, como dijera Paco, también va a estar en los libros que escriban y en las muchas veces que canten, y yo sé que nunca cantarán solos.

Jamädi