Ahora que me acuerdo

Pablo Andrés Delgado, parcero de buenas palabras…

Con el paso de los años me he vuelto “mal público” para muchos espectáculos; es posible que mi capacidad de asombro se haya reducido como manifestación inequívoca de mi inminente demencia senil, por eso, cuando un artista me sorprende, me parece que su trabajo vino a mí, acompañado de un cargamento irrenunciable de milagros; hoy voy a contarles de uno de los mejores narradores que he visto en mi vida. La entrañable narradora argentina Laura Dippolito, dijo que Pablo Andrés Delgado Rivera, cuentero colombiano, narra como los dioses. La señora, que es una muy amplia conocedora del tema, no es complaciente en sus juicios, por lo que pueden ustedes estar seguros de que su declaración no sólo se sustenta en los afectos, sino en una consideración profesional sobre el trabajo de este muy joven contador de historias, que viniera al 3er. Encuentro de Oralidad y Cuentería, dirigido por nuestro célebre paisano Jorge Skinfield.

Pablo Andrés tiene 29 años, aunque quien lo escucha, seguro le calcula varios menos, pues a la fecha no ha renunciado a la fiesta del niño que le habita; actualmente es estudiante de Ciencia Política en la Universidad del Cauca, y es un artista que se define como un joven con vocación de servicio, sentido ético, humano y sus sueños lo llevan a procurarse desde su palabra, como un generador de cambio. Es también  un sensacional narrador que trabaja desde la tradición oral colombiana, pero con una voz propia, versionando o creando sus propios cuentos cargados de humor, amor y narrativa desde el conflicto y la violencia. Pablo no es sólo un cuentacuentos que cuenta historias venidas de la los libros, antes bien, él cuenta desde la vida, y el resultado es un hombre cargado de palabras, que fundan en el escenario, la posibilidad de abrazar el futuro, con la intención de levantarnos razones para la certeza.

Pablo Andrés tiene una dulzura personal que mezcla con apenas unos gramos finos de picardía, y desde su encanto, hace que la risa suceda, y tras la risa, el público se conmueve hasta los huesos, mientras de su boca fluye larga la esperanza. Fui testigo varias veces del milagro que este cuentero convoca; nada bueno volverá a ser escuchado por mis oídos, sin que el recuerdo lo traiga de regreso a cantar, contar y elevarnos el alma con sus cuentos.

Su palabra nos cuenta: Vengo de un pedacito de tierra al sur de mi país  pero la narración la conocí en la universidad del Cauca, en uno de los espacios que  para mí es el más bonito de Colombia, llamado Encuentate…titotu,  espacio con más de 16 años de trayectoria;  allí aprendí a contar historias,  a subirme en un escenario y sólo pretender divertirme y hacer que el público soñara y riera conmigo. Yo, la verdad, aprendí a contar contado, no puedo decir que la teoría me hizo, porque a ella la conocí muchos años después de empezar a contar.  Llevo viniendo a México tres años seguidos, y cuando me preguntan qué es lo que más me da este país, digo que en este lugar nunca me siento lejos de casa, pues tengo amigos como Miguel Rivero que siempre me abre las puertas, y ahora toda la familia del festival “Un Aplauso al Corazón”.

 Actualmente es Coordinador del Espacio de Narración Encuentatetitotu, un territorio de prodigios, palabra y flores, desde el que la gente de su tierra, se echa a reír y a soñar, porque la voz de los cuenteros es a un tiempo ventanas, espejos y puertas abiertas al mejor de los mundos imposibles.

La semana pasada anduvo por tierras pachuqueñas, Tulancingo, Actopan y Tepeapulco. Esta semana su voz se escuchó en Querétaro, y mañana Viernes 5 de junio, estará encantando en Arte-Acto, uno de los espacios más significativos para los cuentos, en nuestro país, en la ciudad de Actopan, Hgo. Ha participado en diferentes festivales de narración en su país natal y en el Festival Internacional de Cuenteros de La Habana Cuba (2012), 1ra., 2da. Y 3ra. Convivencia Internacional Lectura y Prevención (2013, 2014 y 2015) San Juan del Rio Querétaro, y algunos otros en nuestro país, como el que recién ha visitado en Hidalgo.

Pablo Andrés es sin duda uno de los mejores exponentes del arte milenario de la cuentería en lengua española. Laura Dippolito tiene razón, pero también tienen razón los miles de niños, jóvenes y adultos que lo han visto oficiar milagros desde su palabra. Yo. Simplemente, agradezco a la vida haberme topado con la altura de su palabra y su calidad humana, que es tan grande como los cuentos que usa para sanar a sus oyentes.

Jamädi...