Ahora que me acuerdo

La Feria del "Ferro"

Esta semana, a través de su página de Facebook, el Consejo Estatal para la cultura y las Artes, anunció que la XV Feria del Libro Infantil y Juvenil de Hidalgo, se realizará del 25 de septiembre al 4 de octubre en el Centro Cultural del Ferrocarril, espacio que actualmente se encuentra en un muy avanzado proceso de restauración. Por las fotos, me parece que este espacio de los hidalguenses, está quedando no sólo muy bello, sino también funcionalmente adecuado para las actividades artísticas y culturales que suelen encontrar alojo en sus terrenos. Entre tanta mala noticia nacional, sé que a muchos habrá de resultarles esperanzador que esta fiesta de letras regrese también este año a su casa, que también es nuestra casa. El retraso de unas cuantas semanas, en la celebración de la feria del libro, sé muy bien que el CECULTAH sabrá compensarlo con un programa editorial, artístico y lector, que como siempre, habrá de favorecer el acceso de los habitantes de nuestra entidad a los libros y la lectura, además de promover y difundir la obra de los creadores locales. Me parece que por lo menos esas dos intenciones, son las que deben señalar el rumbo de aquellos que programan y organizan la más significativa jornada lectora que sucede en Pachuca. Y así ha sido, con muchos más aciertos que áreas por mejorar.

Me imagino que el muy honroso papel jugado por Hidalgo en la pasada edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, fue apenas un botón de muestra para el banquete que nos habrán de entregar dentro de poco menos de dos meses. Espero con ansia volver a celebrar los libros de reciente aparición en el fondo del Consejo de Cultura, pero ahora en casa; no sólo por su valor literario, sino además por su muy elevada calidad editorial. Sé que no me equivoco al reiterar que Hidalgo vive actualmente el mejor momento, en toda su historia, en los territorios de los libros y las letras; por eso, cuento los días para confirmar que hay un gozo que ya está cerca, a las puertas.

Sé que seguro por ahí andará Oscar Baños, con su libro de cuentos sobre lucha libre: ejemplar de una factura literaria deliciosa e impecable, que mantiene un pie en la tradición y otro en la modernidad, para ofrecernos una lectura que llavea desde el pueblo los caminos de la vida. Y como Diego José (este insigne pachulango) tiene nuevo libro, seguro será de los platos fuertes en materia de poesía, junto a Ramses Salanueva, Alfonso Valencia, Rogelio Perusquia y otros más por los que los lectores celebramos los privilegios de la lectura. Espero también disfrutar de la presentación de otros ganadores de los premios estatales de literatura como Julio Romano, Rafael Tiburcio y Antonia Cuevas, pues son de mis favoritos, además de que su obra merece ser leída y difundida en favor de los lectores nuevos o habituales. Me pregunto qué sorpresas nos preparan otros como Alberto Avilés, Abraham Chinchillas, Iovanka Ángeles, Agustín Cadena, Gonzalo Martré, Ignacio y Arturo Trejo, Yuri Herrera, Juan Carlos Hidalgo, Ilallalí Hernández, Agustín Ramos y muchos otros más.

¿Será que Diego Castillo y Alfonso Valencia nos volverán a presentar sus libros con este loco ejercicio sonoro y visual con el que últimamente transitan los escenarios? ¿Y los autores jóvenes, muy jóvenes? ¿Cuántas óperas primas habrá esta vez saliendo a la luz en la feria? Ojalá que este año se presenten muchas más obras para niños, de autores locales, y más novelas. Sería bueno también ver más dramaturgia y más obra de autores del interior del estado, donde hay grupos muy importantes de creadores, como los de Tulancingo, Tepeji, Tepatepec y otros rincones.

Me gustaría también presenciar en escena a los nuevos narradores orales, que gracias a los afanes del CECULTAH se están formando. En fin, sé bien que una vez más, JOSÉ VERGARA VERGARA, la licenciada CARMEN UBALDO y el entrañable equipo de obreros que es el Consejo de Cultura, nos ofrecerán un bufete delicioso para nutrir nuestras ansias lectoras y nuestra voluntad de asombro. Así será, porque la feria del “Ferro”, siempre es una casa de puertas abiertas, donde la mesa está servida; y hoy, esa casa de todos, está quedando bien chula. Toca ahora a nosotros, hacer de la feria y de su espacio, un lugar donde la semilla que el arte y la cultura nos siembren, de frutos que sirvan para que en Hidalgo, leer sea resistir. Desde esta tarde gris en la Pachuca de mis nostalgias, abrazo al CECULTAH, con la agradecida esperanza por recibir en la feria del libro, poesía cargada de futuro.

Jämadi…