Plegarias políticas

El PPP: Pobre PRI de Puebla

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Puebla está desgastado, desecho, bombardeado, humillado, vilipendiado, sometido, opacado; en pocas palabras, vive en la calle de la amargura; las razones son diversas, múltiples y, sobre todo, justificadas.

Primero porque se alejó de la ciudadanía, de las "bases" a las que se debe; el tricolor durante muchos años fue sostenido por las clases populares pero terminó siendo un partido de ricos, de dirigentes ostentosos, presuntuosos, presumidos. Para el caso es lo mismo.

El Pobre PRI de Puebla (PPP), hoy, vive el peor momento de su historia y con toda seguridad tardará años en recuperar el poder en la entidad; mucha gente ya no cree en este partido, principalmente, en sus líderes.

Si a esto le agregamos que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI designó a la "senadora" yucateca Angélica Araujo Lara como delegada estatal del tricolor en Puebla, pues este instituto político va a terminar en la quiebra moral total.

Angélica Araujo -para quienes no la conocen en Puebla- representa lo más podrido y pestilente que puede tener un político; derramó desprestigió en la hermosa ciudad de Mérida a la que dijo que "administró" o "gobernó", pero que en los hechos solo dejó en penumbras y en el fondo.

Es cierto, Mérida ha tenido alcaldes priistas y panistas grises, mediocres, apáticos, acomodaticios, pero ineficaces, ineficientes, incapaces y corruptos como Araujo Lara, jamás.

Al actual gobernador, Rolando Zapata, de extracción priista, le costó mucho trabajo sacudirse el lastre de Ivonne Ortega Pacheco y Angélica Araujo Lara, dos compañeras de partido, inseparables, que hicieron pedazos Yucatán.

No debemos olvidar que la deuda pública de 300 millones de pesos que Ortega Pacheco recibió de su antecesor Patricio Patrón Laviada se disparó en tan solo tres años a ocho mil millones de pesos, contabilizando la deuda directa y las obras publicas costeadas con recursos privados a largo plazo.

La deuda pública que asumió con los bancos en 2007 la ex gobernadora y hoy secretaria general del CEN del PRI (¡ups!) era de 257 millones de pesos, que en 2011 se convirtieron en 2 mil 900 millones de pesos.

Qué más se podría esperar de su pupila, alumna y heredera Angélica Araujo, hoy tristemente nombrada delegada del PRI en Puebla, quien llegó para "asesorar" y "guiar" a los priistas poblanos sobre las cochinadas que deben hacer para subir como espuma en las esferas de poder.

¡Pobre Puebla! ¡Pobres priistas poblanos! Si de por sí iban mal, ahora estarán peor con delegadas de este nivel político y de gobierno; ahora podrán comprobar, de manera directa, lo que es tener de cerca a personas que carecen de agudeza en el cerebro y sentido social en el alma.