#ANDOMORELEANDO

El meollo del asunto: Nosotros

El pasado lunes un ejercicio se llevó a cabo en el seno de Moreleando, una situación que desde hace meses se había planteado sin solución definitiva, se retomó y decidió de una manera democrática. Cada uno de los presentes expuso su punto de vista sobre el tema en cuestión. El No argumentaba sobre el camino de nuestro proceso y los valores fundadores del movimiento. El Sí indicaba urgencias prácticas y necesarias para la operación. Cada uno tenía la razón y merecía la delantera en la votación. Al final, un Sí casi mayoritario se convirtió en un No razonado y convencido. ¿A qué viene a cuento esta anécdota? A que de manera micro y en una pequeña célula ciudadana se pone en práctica uno de los principales valores de la civilización occidental: la Democracia. Sin embargo este concepto, esta palabra, poco a poco se ha prostituido y ha sido desprovista de su significado real: Demos (pueblo) y Kratos (poder), el poder del pueblo, el pueblo en el poder,igualdad y libertad frente a la ley y la sociedad. Hoy que México vive una crisis política, económica, de seguridad y social sin igual es donde vemos el resultado de vivir en una democracia simulada en la cual los intereses de unos pocos privan en detrimento del resto de los ciudadanos, en la cual el control de daños es más importante que la solución expedita y transparente de una atrocidad o transa tras otra, hoy son #Ayotzinapa y #Tlatlaya, pero ayer fueron #San Fernando,#PlazaMayor y mañana otro #Ferrie o #DVR. Cómo lo dice Darío Ramírez en su columna “26 días sin los normalistas” publicada en SinEmbargo.mx: “Yno, no es el vaso medio vacío al ver la realidad, es más bien el arte de vivir en un país con problemas tan profundos y evidentes que está sostenido por un hábil sistema político que saca a cuenta gotas la dosis de bienestar social. Hemos rebajado la democracia a gastar millones de pesos en partidos políticos y en sufragios, pero eso no es democracia.” Esa degradación no es gracias a un partido político, los medios o un sistema económico, es el resultado de que en el seno más interno de nuestra sociedad, en nosotros mismos como individuos, reproducimos constantemente los patrones y vicios de ese sistema. ¿Cuántas veces damos una mordida para evadir nuestra responsabilidad de no contar con los documentos en regla?¿Cuántasusamos la violencia, en cualquiera de sus niveles, para solucionar problemas en vez de privilegiar el diálogo?Hoy la ciudadanía esta frente a una gran tarea: la construcción de un nuevo sistema basado en una democracia real, en la generación de paz, en la equidad, libertad y respeto de cada uno de sus miembros,y sólo lo podremos hacer si en el núcleo de nuestro entorno, empezando por el Yo, analizamos y desestructuramos esos patrones enquistados en nuestra esencia mexicana, sólo lo podremos hacer si levantamos la voz y participamos en las decisiones que al final del día nos atañen a todos.¿Daremos el ancho ante los ojos de la historia?P.D.: Ya mero cumplimos dos años, #recuerda, esta edición se llevará a cabo el 8 de noviembre. 


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