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“La importancia de los Juicios Orales”

Una interrogante que los mexicanos se formulan es saber si en realidad, los “juicios orales” van a lograr disminuir la corrupción en la procuración e impartición de justicia. Es posible asegurar que con esta clase de procedimientos penales se podrá garantizar mayor transparencia judicial, seguridad jurídica y celeridad procesal.

En México, a partir de la publicación de la reforma constitucional en materia de justicia penal y seguridad pública el día 18 de junio del año 2008, la mayoría de las instituciones académicas, organizaciones sociales y empresariales, medios de comunicación, partidos políticos y agrupaciones de profesionales en derecho han ido sumando un frente común para dotar al sistema de justicia penal mexicano de un nuevo rostro: “el sistema acusatorio y oral”, que más que inspirado por la necesidad de instituir una justicia pronta y expedita, en la realidad, pareciera ser extraído de famosas series de televisión y películas de abogados norteamericanas. Lo anterior tiene una razón de ser: se trata de imitar el modelo que se aplica con gran éxito en los Estados Unidos de América y otros países que tienen instaurado el common law.

Nada más alejado de la realidad, toda vez que en los países donde se aplica con éxito el sistema penal acusatorio, más del 90% de los casos se resuelven a través de “otras salidas alternas o formas anticipadas de terminación del proceso”, que evitan arribar hasta la etapa de juicio oral. Es por esa razón, que la ciudadanía deberá entender que el procedimiento penal ordinario que se implementará en todo el país, que como fecha perentoria será el 18 de junio del 2016, se divide en tres etapas: 1) Etapa de Investigación (que se divide a su vez en dos fases: a) Fase  inicial y b) Fase complementaria); 2) Etapa Intermedia o de Preparación de Juicio, y 3) Etapa de Juicio Oral.

Brevemente explicó que la primera etapa estará a cargo del Ministerio Público o Fiscal, quien se encargará de investigar la comisión del delito, a partir de la denuncia o querella. Si al agotar su investigación tuviera datos de prueba que acrediten la comisión de un delito y que hagan probable acreditar la autoría o participación del inculpado, remitirá la carpeta de investigación a un Juez de Control para solicitar la orden de aprehensión o en caso de estar detenido, ponerlo a su disposición. Esta fase de investigación inicial es muy similar a la integración de la ya famosa averiguación previa. Los cambios significativos que distinguen  al sistema acusatorio del inquisitivo, nacen a partir de las etapas intermedia y del juicio oral.

Es por eso, que la apuesta en México deberá ser la capacitación permanente para conocer y entender perfectamente el nuevo sistema de justicia penal acusatorio, donde las instituciones de educación superior tienen un papel fundamental para lograr este objetivo.

EDMUNDO RAMSÉS CASTAÑÓN