ELDP

“El delito de Evasión de Presos y sus consecuencias legales”

Sin duda, uno de los temas más comentados en las últimas semanas en nuestro país y a nivel internacional, fue la fuga de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo Guzmán”, uno de los narcotraficantes más peligrosos y sanguinarios en el mundo, quien había sido reaprendido por el gobierno federal (con apoyo logístico de las corporaciones de inteligencia norteamericanas) el pasado 22 de febrero del 2014, en un inmueble de la ciudad de Mazatlán, Sinaloa, acto que fue calificado en su momento, como un logro histórico inobjetable para la administración de Enrique Peña Nieto.

Las sanciones que pudieran enfrentar los consignados ante la justicia penal, de acuerdo con las sanciones previstas en el Código Penal Federal para el delito de Evasión de Presos, señalan lo siguiente:

“Artículo 150.- Se aplicarán de seis meses a nueve años de prisión al que favoreciere la evasión de algún detenido, procesado o condenado. Si el detenido o procesado estuviese inculpado por delito o delitos contra la salud, a la persona que favoreciere su evasión se le impondrán de siete a quince años de prisión, o bien, tratándose de la evasión de un condenado, se aumentarán hasta veinte años de prisión.

Si quien propicie la evasión fuese servidor público, se le incrementará la pena en una tercera parte de las penas señaladas en este artículo, según corresponda. (6 años 6 meses) Además será destituido de su empleo y se le inhabilitará para obtener otro durante un período de ocho a doce años.”

En síntesis, los servidores públicos que sean encontrados penalmente responsables de haber participado en la evasión de “El Chapo”, pudieran hacerse acreedores a una sanción máxima de 26 años 6 meses de prisión.

Pero lo más grave es que el Ministerio Público Federal no ha entendido que con la implementación del nuevo sistema de justicia penal acusatorio, se deben abandonar “malos hábitos y durante la investigación ministerial”, toda vez que por la presión mediática se cometieron errores técnicos en la etapa inicial, tal es el caso de no haber preservado la “cadena de custodia”, procedimiento de vital importancia para preservar y conservar el lugar de la intervención criminal, para evitar su alteración, al permitirse la entrada y recorrido por el túnel a periodistas y personas “curiosas”, que convirtieron una investigación formal en un “show al estilo Hollywood”. Mientras las autoridades no aprendan la lección de sus errores, estarán condenadas a repetirlos.

Edmundo Ramsés