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La Visita del Presidente de Estados Unidos a Cuba

Fueron 88 años contados desde 1928 los que tuvieron que transcurrir para que un Presidente de los Estados Unidos visitara oficialmente la isla de Cuba. Sin lugar a dudas fueron tiempos distintos los del Presidente Calvin Coolidge a los vividos hoy por el Presidente Barack Obama. Las relaciones económicas entre los 2 países han sido objeto de innumerables análisis desde el punto de vista de las sanciones internacionales adoptadas por un Estado ante la descalificación de las políticas del otro. Un enfrentamiento entre el socialismo y la economía de libre mercado, con clara oposición ideológica y operativa, constituyeron el ambiente para la acentuación de represalias, retorsión, hasta el criticado embargo económico. Sin embargo, las diferencias económicas igualmente se agudizaron por lealtades declaradas en un concierto global, producto de la guerra fría. Discusión esta última que parece caer en ambigüedad y oscuridad en nuestros días, pero que aún conserva reductos, principalmente en el partido republicano y su sólida base, en proceso de renovación forzada por las circunstancias políticas imperantes actualmente en la contienda democrática por la Casa Blanca.

Contra todo ello, el presidente Barack Obama visitó la isla y dirigió un mensaje a la Nación que promovió el llamado al pueblo cubano a modificar su régimen jurídico y sistema económico, tema difícil de abordar ante una audiencia que representaba principalmente a los intereses arraigados protegidos por el régimen actual. No faltaron delegaciones que vitorearon el llamado a la libertad de expresión y de la libre manifestación de las ideas, así como de la libre empresa y el ineluctable derecho de todos a dedicarse a la profesión, industria o comercio que les llame, siendo lícitos.

Desde el punto de vista práctico, hay un proceso gradual en marcha que facilita el intercambio entre ambos países, sin embargo, tomará tiempo para que se levante definitivamente el conjunto de restricciones de los Estados Unidos hacia Cuba. Dicho tiempo no podemos calcularlo, pues depende del factor externo, consistente en las modificaciones esperadas por cada una de las partes respectivamente, con un peso de negociación claramente marcado en favor de uno. El que los cambios dependan solamente de la vida de un líder, es una visión simplista y sesgada del efecto de la revolución cubana desde su instauración.

JEANNY  ROMERO