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Prohibición del autoconsumo de la mariguana, inconstitucional

En sesión de cuatro de noviembre de dos mil quince, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió el amparo en revisión 237/2014, determinando como tema central que es inconstitucional la prohibición absoluta del autoconsumo de la marihuana. Cabe destacar, que la sentencia en cuestión se originó debido a que diversas personas solicitaron a la Comisión Federal Para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) una autorización para consumir marihuana de forma regular y personal, con fines lúdicos o recreativos y realizar las actividades correlativas al autoconsumo (sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer, transportar y en general todo acto relacionado con el consumo lúdico y personal de marihuana), en el entendido de que su petición excluía expresamente "los actos de comercio, tales como la distribución, enajenación y transferencia de la misma".

La solicitud les fue negada por la Cofepris, por lo que promovieron amparo indirecto en el cual señalaron que el libre desarrollo de la personalidad da cobertura a la decisión de consumir marihuana para fines lúdicos. El amparo también les fue negado a los quejosos por lo que recurrieron ante la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El Ministro Ponente Arturo Saldívar Lelo de Larrea, consideró que efectivamente el derecho fundamental en cuestión permite que las personas mayores de edad decidan sin interferencia alguna qué tipo de actividades recreativas o lúdicas desean realizar, al tiempo que también permite llevar a cabo todas las acciones o actividades necesarias para poder materializar esa elección.

Lo anterior no significa que tal derecho no pueda ser limitado con la finalidad de perseguir objetivos protegidos por la Constitución mexicana, como la salud y el orden público. Así, a pesar de que se reconoce que el legislador puede limitar el ejercicio de actividades que supongan afectaciones a los derechos que protege nuestra Carta Magna, en el caso no se encontró que tales afectaciones fueran de una gravedad tal que ameriten una prohibición absoluta a su consumo, por lo que la prohibición resulta inconstitucional.

En este sentido, la sentencia enfatiza que no se minimizan los daños que puede ocasionar la marihuana en el consumidor mayor de edad; empero, entiende, que la decisión sobre su uso sólo le corresponde tomarla a cada individuo. Así, la posibilidad de decidir responsablemente si se desea experimentar los efectos de esa substancia a pesar de los daños que esta actividad puede generarle a una persona, pertenece al estricto ámbito de la autonomía individual protegido por el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Es importante precisar que la sentencia tiene efectos de "relatividad", es decir, sólo beneficia a los quejosos que solicitaron dicho medio de control constitucional (cuatro integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante). Y, respecto a los efectos del amparo, que tiene como finalidad que la Comisión Federal Para la Protección Contra Riesgos Sanitarios, les otorgue a los cuatro quejosos la autorización que solicitaron para la realización de las actividades relacionadas con el autoconsumo, sin incluir la comercialización, en el entendido de que el ejercicio del derecho no debe perjudicar a terceros. Me parece, en consecuencia que la sentencia de mérito permite hacer de manera importante las siguientes consideraciones:

1. Si bien México despenalizó en el año 2009 la posesión de algunas drogas, incluida la marihuana, para consumo personal e inmediato, lo cierto es que mantuvo como delito su cultivo. En esas condiciones, la decisión de la indicada Primera Sala, constituye una sentencia histórica al hacer prevalecer el derecho humano de los cuatro ciudadanos quejosos a decidir sobre su personalidad, el consumo y lo que introducen a su cuerpo.

2. Esta decisión jurisdiccional no implica una despenalización, como ocurre hoy en día en otros países.

3. La resolución es una oportunidad para abrir el debate sobre la conveniencia de la legalización o no del enervante.

4. Lo a discernir es si la legalización de la marihuana y en su caso de otros enervantes, conlleva a la disminución de conductas delictivas, la despresurización de las prisiones, así como la corrupción de las autoridades que hoy en día se encuentran permeadas por la delincuencia tanto ordinaria como organizada, pero sobre todo, si el derecho humano a libre desarrollo de la personalidad tiene el alcance de limitar las atribuciones y obligaciones del Estado de prevenir las adicciones y el consumo abusivo de todo tipo de estupefacientes e incluso de bebidas alcohólicas o tabaco.

Está sin duda alguna puesta en la mesa de discusión y de debate estas reflexiones, que a mi entender merecen cuidado y detenimiento, a fin de asumir la mejor decisión, que me parece debe estar sustentada sí en el interés y bienestar individual, pero sin soslayar el social y colectivo.

Francisco Cilia