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Juicios Orales Mercantiles

Los Juicios Orales Mercantiles se encuentran regulados por los artículos 1390 Bis al 1390 Bis 50 del Código de Comercio, sustanciándose en esta vía los juicios cuya suerte principal sea inferior a $562,264.43, siempre y cuando no tengan una tramitación especial señalada en el Código de Comercio, ni los de cuantía indeterminada.

De forma breve el procedimiento consta de una fase de fijación de la Litis, en la cual se presenta la demanda, se da en su caso la admisión de la demanda, se realiza el emplazamiento, produce el demandado la contestación de demanda y se da vista a la parte actora de la contestación de la demanda, realizándose todos estos actos procesales en forma escrita.

Posteriormente se cita a audiencia preliminar, misma que tiene como efectos la depuración del proceso. Asimismo se trata de avenir a las partes para llegar a un arreglo a través de la conciliación y/o mediación. En caso de no llegarse al citado arreglo, se procede a celebrar los acuerdos probatorios en su caso, que implican la fijación de los hechos que acuerden las partes y que no serán materia de controversia en el debate, para posteriormente realizarse la calificación sobre la admisión de pruebas y se cita para la audiencia de juicio.

Durante el desarrollo de la audiencia de juicio se desahogan las pruebas admitidas en la audiencia preliminar y se formulan alegatos por cada una de las partes. Una vez hecho esto se declara visto el asunto y se cita para la continuación de la audiencia para la sentencia, en la cual el juez explica brevemente los puntos de hecho y derecho en que fundamenta su resolución y da lectura a los puntos resolutivos de la sentencia, entregando copia por escrito a cada una de las partes.

Esta vía presenta diversas características particulares, como lo son el hecho de que contra las resoluciones dictadas durante el juicio no procede recurso ordinario, así como las facultades expeditas que la ley le confiere al juez para dirigir y, en su caso, regularizar el procedimiento. Asimismo debe resaltarse que en este juicio predomina la oralidad, que implica un mayor dinamismo en el desarrollo de las audiencias, por lo que las hace más flexibles y menos formales. En esta vía debe predominar la oralidad pero existe una parte escrita conformada por la presentación de la demanda, la contestación de demanda y vista de la misma, por lo cual se consideraría al procedimiento como mixto.

Con la implementación del nuevo sistema de Juicios Orales Mercantiles, que se adicionó al Código de Comercio mediante la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 27 de enero del 2011, para su implementación paulatina en todo el Sistema Judicial, se presentan diversos beneficios, entre los que destacan la celeridad en la administración de justicia, que permite cumplir con lo previsto por el artículo 17 constitucional en cuanto al derecho a una justica pronta y expedita. Además ese nuevo sistema otorga mayor transparencia, partiendo del principio de publicidad que rige su tramitación.

Los Juicios Orales Mercantiles se rigen por los principios de oralidad, igualdad, inmediación, contradicción, concentración, continuidad y publicidad, resaltando a la oralidad como herramienta para la sustanciación de estos juicios.

En atención a estos principios, se debe destacar como beneficios el hecho de que expresamente la ley obliga al Juez a presidir cada una de las audiencias celebradas durante el proceso y el contacto que debe tener con las partes, lo que permite que se realice una labor más eficaz por parte del órgano jurisdiccional. Asimismo, el principio de contradicción implica que las partes tienen el derecho de controvertir todo acto realizado por la contraria, garantizando con ello el derecho a las personas a ser oídas en defensa de sus derechos. El principio de continuidad implica que no transcurra demasiado tiempo entre las audiencias, mismo que en concordancia con el principio de concentración, que a su vez implica que se realizan la mayor cantidad de actos procesales posibles en una audiencia, proporciona agilidad al procedimiento y seguridad jurídica para las partes respecto a la labor del órgano jurisdiccional. Finalmente el principio de publicidad otorga una mayor transparencia en la labor del órgano jurisdiccional, proporcionando seguridad jurídica tanto a las partes como a la sociedad, tan es así que inclusive determina la ley el deber de hacer constar mediante medios electrónicos la celebración de todas las audiencias.

Así pues, podemos concluir que la implementación y funcionamiento de los juicios orales mercantiles ofrecen beneficios tanto para la Sociedad en general como para las Autoridades Judiciales, en atención a que se sustituye la rigidez por un mayor dinamismo e interacción directa del Juzgador con las partes, así como una menor formalidad y tiempo para la regularización del procedimiento, en aras de una Justicia pronta y eficaz, tan urgente y necesaria en México.

Miguel Ángel Ramírez y Villafaña