Bisnes en serio

Un solito, a ver, un solito…

Chucho: A verrrsss Bacho, “rescapitulando”, “relscalpitu…”, “rescarpitu…”,  ¡retomando el tema! Seee. Me decías de la importancia de que más allá de una buena idea de negocio, también se calificara la capacidad del líder emprendedor para desarrollar y completar el proyecto, ¿no? Ya no es solo el “cómo”, es el “quién”.

Bacho: ¡Mesmamente Chucho! Se trata de que el líder tenga las capacidades y habilidades para cumplir el plan de negocio tal y como fue planteado. Aun teniendo una buena idea, la implementación puede fallar. Por eso es importante reconocer si realmente cuentas con las capacidades y actitudes para desarrollar el plan de negocio. No porque sea tu concepto o idea, pues a “juerzas” tienes que ser tú quien la desarrolle.

C: No, pues no, digo, está bien que lo intentes, pero hay que tener claridad en las capacidades de cada uno. Y es que no cualquiera le atora a compromisos de ese nivel. Se requiere tener “pasta” de campeón.

B: ¡Clarinetes! Y mira que con “pasta” no nos referimos al espagueti o los macarrones de campeón, eeeh. El líder emprendedor que ponga en acción el plan de negocio, debe tener capacidad de liderazgo, disciplina operativa, ojo para integrar un buen equipo de trabajo, facilidad de comunicación y negociación, perseverancia, resiliencia, y demás cualidades y talentos para no fallar en la implementación. Es ser apto.

C: ¡Ándales! Son aptitudes, pero te faltan las “aktitudes”. Debe ser positivo, empático, incluyente, flexible, y pa’ rematar, proactivo y dispuesto para que sus talentos fluyan. Así, como si fuera el río Amazonas. Seee.

B: ¡Es el Kuán Mai! Como decíamos el chat pasado, el mar no te lo echas de un solo trago, ¡es a sorbitos! Pasos cortos pero firmes, y con riesgo, pero bien medido. ¿Me entiendes Méndez o me explico Federico?

C: ¡Yes en inglés! Las capacidades del líder emprendedor siempre están en juego, pero también se debe tener la cabeza fría como para dejar que otros, más capaces, con un perfil ad hoc, hagan mejor la chamba.

B: Y ni al caso ponerse como jarrito de Tlaquepaque, “la negocia es la negocia”, y derechitos, al objetivo.

C: ¡Claro! Luego por andar de obstinados, ¡zas! Mega fracaso. Si se es un muy buen implementador, pues a implementar; si se es operador ¡pues a operar! No siempre jala hacerla de hombre orquesta. Soltar sirve.

B: ¡Pero le estás pegando al amor propio, Mai! El emprendedor no siempre cuenta con la inteligencia emocional necesaria para “abrir” algunos aspectos clave del negocio; lo discutimos el próximo chat, ¿vas?