Bisnes en serio

No es lo mismo, pero es igual

Chucho: Estimadísimo, se acabó el año y al final de nuestro pasado chat mencionamos algo sobre ser mejor empresa, ¡es un temaaazo! ¿Te late si lo abordamos, así, simple, llana y bachochuchescamente?

Bacho: ¡Va! El tema de ser mejor empresa va ligado a muchas cosas del ser y hacer del negocio. Si bien recientemente se ha enfocado en la mentada Responsabilidad Social (y mentada no por algo malo, sino como sinónimo de mencionada, se…), el asunto va más allá, como por ejemplo, en cuestión de estructura.

C: Mira, no me toques la RSE porque me prendo, ¿sí? Pero ciertamente, el concepto de mejor empresa permea en cada uno de los niveles del negocio, y “asunta” a todos los que participan en ella, desde el directivo “más acá”, hasta el operativo “más allá”; tiene que ver con cumplir nuestro compromiso de venta.

B: No solo de venta, sino también de servicio, de atención, de seguimiento, de legalidad, de justicia, de…

C: Sí, sí, la paz del mundo mundial… seee. Quise decir que, si bien la venta es el resumen de todos los esfuerzos y decisiones de la empresa, hay aspectos que no concluyen con ese hecho, sino que empiezan.

B: ¡Ah, así sí! Es que el problema se da en que suenan igual, pero ciertamente no son la misma cosa. ¿Te acuerdas que en la radio hablamos de procesos? Bueno, aquí nos referimos a que todos los procesos están bien alineados con la promesa de valor del negocio, bien afinaditos, como motor o una orquesta…

C: Tú y tu mentada analogía de la orquesta… pero sí cierto, ser mejor empresa implica que todo lo que haces y dices tengan un sentido real y práctico en el mercado donde compites y con el segmento que atiendes. Pero para hacerlo, hay que justamente sacarle todo el provecho al análisis que vienes haciendo.

B: ¡Ah pues claro! ¡Por eso llegamos al tema mai! Si ya estás revisando todo lo que eres, si andas buscando elementos para diferenciarte, si buscas ser más atractivo, ¡usa bien la información y crece más!

C: Entonces, con todo lo que has hecho, puedes darle un giro muy-muy interesante a tu oferta, tus diferenciadores, ¡y hasta tu empresa misma! Si me apuras, esto implica una mejora de 360º, ahí nada más.

B: ¡Mesmamente! Con este proceso en marcha, y volviéndolo una sana costumbre que incluyas en tu proceso de planeación anual, cada vez te irás acercando a la mejor versión de tu empresa, ¡incluso de ti!

C: ¡Sí, como empresario o emprendedor destacado! Misma persona, pero mejorada, ¡chulada! Buen 2015.