Bisnes en serio

El ‘filing’ de las ‘tomaciones’

Chucho: A verrss Bacho, el chat pasado nos quedamos con que el proceso de compra del cliente es puritito sentimiento, ¿no? Entonces ‘barajiémosla’ más despacio para nuestros chorro mil seguidores. See.

Bacho: ¡Claro, va! Las ‘tomaciones’ en general, mejor conocidas en el mundo empresarial como el proceso de toma de decisiones, se basan en premisas de racionalidad. En teoría es la pura conveniencia.

C: ‘Oséase’, normalmente las ‘tomaciones’ se basan en datos duros, en beneficios cuantitativos y en hechos medibles. Evalúas lo que es más conveniente, racionalmente, y luego compras. ¡As simple as that!

B: ¡Yeah, man! Pero si incluso las grandes decisiones que toman los ejecutivos y profesionales en las empresas traen un 33% de intuición y aspectos emocionales, ¡imagínate a tus clientes! ¡Pachuca y a llorar!

C: Uy no ‘wueno’, ¡ahí se pone ‘pior’! Y es que tus clientes no tienen la obligación y el compromiso de ser analíticos, ni de seguir métodos específicos como los grandes ejecutivos de empresa. Todo en ellos es pura emoción, y eso es quizá lo más importante de comprender, Bacho, y sobre todo, de poner en práctica.

B: ¡‘Clarinetes’ que yes, mi güero! Aun sin andar muy ‘sensibles’, los clientes calculan aspectos medibles como precio, plazo, etc. Le echan ‘coco’, pero luego pesa más lo que les ‘late’ o ‘sienten’ que es lo mejor. Así como la tendencia en la oferta es plantear experiencias, la recompensa emocional viene con todo, Mai.

C: Uyuyuy, y ahí se vuelve relevante todo lo anteriormente vivido contigo. Inclusive lo que tu publicidad les ha hecho sentir, ¡aunque no te conozcan! Es mejor si dejaste huella positiva en su corazón, ¡aush! Y es que la impronta que mejor resultado da, es la que se amarra a sentimientos agradables, que generan ‘placers’.

B: ¡‘Jolines’!, ¡Has ‘dao’ en el clavo, macho! La conveniencia racional es muy importante para tu cliente. Dale un precio razonable y cúmplele la expectativa. Pero lo que realmente vale al final es cómo los clientes relacionan esa experiencia de comprarte con lo bien que se ‘sienten’ luego. Jalas donde te ‘quieren’ bien.

C: ¡Yeap! Si no, ‘tons’ por qué hacemos lo que hacemos: buscamos el súper más lejano, el color favorito en el coche, y el vestido que nos hace bellos, ¡aun sin ser la mejor opción! Se razona, claro,  pero al final el corazón (entiéndase, placer) manda. Por eso es vital integrar y planear nuestra oferta y su cumplimiento para en verdad brindar excelentes experiencias al cliente. ¡Sorprenderlo! De eso viene en la próxima, ¿va?