Bisnes en serio

…los otros con los otros…

Bacho:Finísimo y apreciadísimo Partner, seguimos en la onda de explicar el detalle de las estrategias para los diferentes clientes indicados en la clasificancia de hace dos chats. El enamorado ya se describió.

Chucho: ¡Pasu mecha, mi estimado! Me abruma su decir, see… Pues sí, ya hablamos de acciones y condiciones para el cliente que viene mucho y compra harto, ahora ¿te va si damos detalle del querendón?

B: Como dijera el tío, ¡déjate venir que es polka! Este tipo de cliente es el que viene mucho y compra poco, o séase, nomás no termina de cuajar la querencia. Habría que destacar que la primera acción es saber por qué viene tanto pero su volumen de compra es bajo. Hay que preguntarle, conocer cuáles son sus motivos.

C: Aquí la información es clave, relevante y estratégica (échate esa…) No debiera implementar ninguna acción con este tipo de cliente si no tengo conocimiento de las razones de su comportamiento. Quizá el cliente acostumbra el estilo de compra tradicional de “tiendita de abarrotes” y por eso acude a cada rato.

B: Anda, esa es buena razón. O también no tiene motivación suficiente para llevarse más cosas, a pesar de que realmente las pueda comprar con nosotros. Al final, el chiste es tener una radiografía más clara de él.

C: ¡Aijuesu, qué radiológico te me pusiste, se! No es nada recomendable iniciar una acción de persuasión con este cliente sin tener claro qué parte de sus necesidades estamos cubriendo: ¿es precio? ¿es cercanía? ¿es “no hay de otra”? Si le atosigamos con promociones o rollos mareadores nos manda a la…

B: ¡Santa batifrase, Mai! Intentar convencer a alguien que no quiere ser convencido puede resultar altamente contraproducente, ¡hasta podemos ganarnos a un mal promotor! Lo cortés no quita lo estratega.

C: Ándese, también con frase y toda la cosa… se. Ciertamente, aunque no sea un cliente de altos márgenes, hay que tratarle con amabilidad pues nuestra imagen no puede ser afectada por juicios hacia él.

B: Terso, terso… el amor vendrá, mientras hay que considerar que aun y cuando él no compre mucho, puede que nos haga promoción con otras personas, y aquí es donde darle algunos regalos tiene sentido.

C: ¡Ah, lo amarraste con lo de aquello de invertir en promocionales para los clientes! Eres bravo, Mai. Al tiro, ¿eh?