Bisnes en serio

Tuertos en tierra de ciegos

Chucho: A ver mi querido, a ver… ya el año está avanzado y basta de parabienes y buenos deseos. Ya. Va siendo hora de tomar al toro por los cuernos y chambear por lo que realmente vale la pena, ¿qué no?

Bacho: ¡Pero desde’nantes mai! La crónica de oportunidades anunciadas ya entra en una segunda fase, donde lo que debemos estar afinando, y ya no buscando, nuestro nichito, y no de amor, sino de mercado.

C: Bueno, lo uno no excluye a lo otro, hay que decirlo, seee… Pero ciertamente, nuestra tarea debiera estar en la revisión de las oportunidades de negocio de nuestro entorno, pues se supone, y es sólo un supón, que ya contamos con una nueva mirada de las cosas, lentes más calibrados, ojos renovados…

B: ¡Se-su-po-ne! Pero tú sabes cómo es el amor, que nos aloca el pensamiento, nos obnibula la mirada, nos distrae y embeleza… El toro busca las tablas y no quiere embestir, el chupamirto hace el amarre…

C: ¡Ey-ey-ey…! Pérate, pos onde andas… Yo me refería a que una idea apasionada puede no funcionar.

B: ¡Pues también yo mai! Puede que tengas una idea que te atraiga mucho, ¡pero mucho!, al grado que te puede distraer de la intención primigenia, que es la de tener éxito. Es como lo que comentamos en radio.

C: ¡Ah, sí! Ya me habías asustado, seee. Está bien que tengas ideas que te apasionen, pues es parte del perfil del emprendedor; pero no se vale quedarse en eso, es tanto como tener un ojo abierto y uno cerrado.

B: Seee, por uno ves una buena oportunidad, pero con el otro no ves si hay rentabilidad o no. La cuestión es quitarse el enamoramiento y darle una repensada, con lentes de negocio, a esas ideas que nos atraen.

C: En la evaluación de ideas vas al todo o nada, no hay medias tintas. No se vale empezar con la idea de “pus así le arranco, ya luego la corrijo”, ¡nel! Esas cosas no ocurren así, hay que ser frío y tomar decisiones objetivas. No es fácil, pero en ello pueden ayudarte amigos, organismos, escuelas, expertos, ¡revistas!

B: Lo que te divierte o te apasiona, tus hobbies, siempre será un excelente punto de partida, porque así no pondrás pretextos para no echarle ganas; pero no va eso de que pierdas de vista el sentido de negocio.

C: Y si sabes de alguien que lo está haciendo así, ¡déjalo! Al rato se va a dar de topes porque las cosas no le salen, todo por no haber abierto los ojos y ser objetivo. Entonces verás qué importante es que le hayas dedicado un tiempo, mucho o poco, a quitarle nubecitas a tu idea. Serás el ganador del mercado. Ya verás.