Bisnes en serio

Liderazgo “sentido”

Chucho: No es por dártelo a desear, pero el tema de esta vez es profundamente llegador, es emoticón, se.

Bacho: Pues si es la secuela de lo que comentamos en la edición pasada, te compro la idea, Mai. Lo último que comentamos fue que el emprendedor, y en general, el líder de empresa, debía estar abierto a la idea de permitir que otros, más capaces y expertos, “metan mano” en procesos estratégicos de la organización.

C: ¡Y que no se achicopalen por eso! Cuando los objetivos a alcanzar están más que claros, el verdadero liderazgo permite que aparezcan otros líderes, sin que haya envidias o enojos; es empático con el proceso.

B: El emprendedor con alto coeficiente emocional comprende que debe poner en práctica sus talentos para que otros, comprometidos igual que él en el proyecto de empresa, destaquen en su área de “expertise”, y vivan el beneficio del reconocimiento de parte del resto del equipo, incluido el líder. Peeero…

C: Y aquí es donde viene el “pero”… ¡eso no lo enseñan en la escuela, carnal! Lo típico es asumir el rol del “dueño del balón”, donde o soy el capi, el portero y tiro los penales, o si no, a ver cómo y con qué juegan.

B: ¡Pasados de lanza…! Esas actitudes lo que logran es boicotear el crecimiento, porque el talento, al darse cuenta de que no es escuchado ni reconocido, busca salirse a como dé lugar con todas sus canicas.

C: Y entonces sí, el líder va a saber lo que es amar a Dios en tierra de indios. La comunicación eficaz, la motivación, la escucha, la disposición, la confianza, son algunas de las herramientas que se pueden poner en práctica para que el equipo se sienta pertenecido y por decirlo como es, querido, estimado, respetado.

B: ¡Puro amooorssss…! Es broma, pero profundamente cierto. Para que todo eso se dé, el emprendedor, líder, jefe o como quieras llamarle debe tener un profundo conocimiento de sí mismo, eso generará seguridad y entonces, solo entonces, podrá abrir puertas y ventanas y promover el crecimiento deseado.

C: Y vuelvo al punto de… ¡eso no lo enseñan en la escuela, Mai! Date de topes, borrego, hazle como puedas… Bajar las barreras personales, aceptar que se necesita apoyo y, sobre todo, buscarlo, es un proceso que puede resultar incómodo incluso humillante, para algunos empresarios. Pero quien no habla…

B: ...es que esta, seeeee… Pero el paso hay que darlo, y con ello se gana mucho más de lo que se pierde.

C: ¡Mesmamente! La emoción hace “click” con el mercado y eso vende retebien. Lo vemos el próximo, ¿va?