Bisnes en serio

Funnel del ‘mento’

Bacho:Y después de que se agotó el gas de la flama olímpica (más no los asegunes que ello produjo) es necesario avanzar en la formación de nuestros asíduos lectores, ¡así que venga!

Chucho: Oh maigutnesss… y mira que hay de dónde cortar, pero ‘¡a lo que te truje chencha…!’ Es momento de hablar de la conversión en el proceso de ventas. ¡Te-ma-zo!

B: ¡Uh que si no! Pues ‘írate’ Mai, en algún momento del pasado cercano comentamos sobre los tipos de clientes que cada organización puede tener en su cartera, y los modos en que debe administrarlos, ¿remembreas?

C: ¡Simón Templar Mai! Hasta hicimos algunas recomendaciones para mantenerlos y hacerlos pasar a algún mejor estatus, más rentables, más convenientes. Pues bueno, hay que considerar que antes de que se pusieran la playera de ’Soy tu cliente’, hubo diferentes momentos que promovieron su llegada a ese estado,

B: ‘Sícierto’, y a esto se le conoce como Funnel o Embudo de Ventas. Es un modeluco que lo que persigue es hacernos tomar conciencia de las etapas por las que pasan las personas desde reconocer tu existencia como satisfactor de su necesidad, hasta decidir la compra.

C:Así mesmamente lo es. Digamos que es un apoyo visual para esas etapas, pero también lo es para definir con certeza las estrategias y sus correspondientes acciones de convencimientos para la gente que quieres que sea tu cliente.

B: ¡Y aquí es donde el rabo torció a la puerca! Ya te pasaste al siguiente nivel, como maestro pokemón; estás hablando de cosas relevantes, de planeación estratégica, de administración y marketing… o séase, ¿ya te vas a poner sensibiliso y matador?

C: ¿¿¿Yoooo…?? ¡Cuándo! No mi pequeño saltamontes, solo quiero destacar que, para que el embudo funcione, debe tener un sentido práctico en tu empresa. Si no le quieres entrar, pus no le entres, y atente a las consecuencias. Total yo qué.

B: Ves cómo te pones, ves… Pero llevas cierta razón en tu sentir, jarrito de Tlaquepaque. Recordemos que el compromiso con tu empresa es siempre buscar esquemas de mejora, y este Funnel es un apoyo importante, si es que lo integras responsablemente.

C: Y el caso siempre se asunta a lo clásico: qué objetivos quieres conseguir (ventas, clientes, participación, etc.), qué recursos tienes (tiempo, tecnología, dinero) y cómo harás tus cocteles administrativos para decidir de la manera más conveniente. Namás. Con eso.

B: ¡O seeeeeaaaa…! Tirano… Maquiavelo… ¡autócrata! Pero ‘sícierto’. Aquí juega la acción con intención, pero de ello chateamos en el que viene. Se.