Bisnes en serio

Chiquito, ¿y picoso?

Chucho: Dicen que el tamaño sí importa, ¿pero por qué muchos se obsesionan con ser grandes, Bacho?

Bacho: ¡Santo del día de hoy…! Antes de implicar cualquier tipo de suposición, imagino que me estás hablando del tamaño de la empresa, o dado el caso, del emprendimiento por iniciar, ¿estoy en lo correcto?

C: ¡Pero claro…! La generalidad de quienes están evaluando la posibilidad de emprender un negocio suelen construir un concepto muy ambicioso, quizá más de lo que pueden hacer, y ello puede boicotearlos.

B: ¡Ah, bueno! Sí, tener una idea y luego construir una imagen mental de ella sin limitantes puede abonar en dos cosas: hace que te motives en grado máximo, o te desencantes por considerarlo una mala idea. Pero en realidad no hay buenas o malas ideas, sino planes eficientes o ineficientes, enfocados o sin foco.

C: En su momento platicamos que la idea de emprendimiento da sentido al trabajo por venir, y que en ese proceso hay que aclarar hasta dónde podemos llegar. Pero no hay que comerse el mundo de un mordisco, sino establecer etapas de crecimiento para que podamos ir manejando la empresa de a poco, cultivándola.

B: Pian-pianito… despacio que traigo prisa. Los negocios grandes tuvieron arranques pequeños, pero fueron consolidando su oferta hasta lograr una que les garantizara la permanencia en el mercado. La ventaja de pensar “en pequeño” da al líder de la empresa grandes oportunidades de dirección o ejecución.

C: Reacciones rápidas, ajustes en la oferta, reorientación del segmento… Ágil y preciso, como un colibrí.

B: Seeeee… Lo importante es ser muy efectivo, porque al emprender no sobran los recursos, y aunque la recuperación de lo invertido no sea tan pronto como quisiéramos, lo que empezamos a construir es marca.

C: Marca, presencia, percepción. Si el segmento nos ve atractivos, si viene y nos compra, si nos recomienda, aun si somos pequeños, es que estamos haciendo bien el trabajo, estamos dando en el clavo.

B: Entonces, retomando tu osado planteamiento inicial, Chucho, el tamaño no importa, sino la destreza.

C: ¡Pero si achú…! No me hago responsable más que lo que diga derecho y de frente, ¿va? Entiendo que al hablar de destreza quieres referirte a las capacidades del líder de proyecto, así como de sus habilidades de controlar los recursos para que se vayan alcanzando objetivos. Si es así, venga, te compro la idea. Se.

B: ¡Mesmamente! Este aspecto es de importante reflexión, por ello lo discutiremos en próximo chat, ¿va?