¡Sumérgete!

El experimento que mojó a Guadalajara

Entrar a la exhibición ¡Sumérgete! es una aventura fascinante. En la galería me recibe una foca leyendo sobre cuántas albercas olímpicas se pueden llenar cada día con los orines que producimos los habitantes de Guadalajara y cuántos garrafones de sudor y de lágrimas genera nuestro cuerpo (al nacer tres cuartas partes de nuestro cuerpo es agua). Comprendo; somos en esencia bolsitas de agua que caminamos sobre la tierra.

“La lluvia tiene un vago secreto de ternura, algo de soñolencia resignada y amable, una música humilde se despierta con ella // que hace vibrar el alma dormida del paisaje.”  Federico García Lorca

En todas las culturas el agua es sagrada y divina. Reflexiono. ¡El agua es vida! Me subo en una nave espacial y veo desde ahí mi planeta azul.  Pero, si el agua es transparente ¿por qué el mar es azul? La física me lo explica.  Me sorprende saber que el agua pudo haber llegado por primera vez a la tierra en un meteorito extraterrestre. ¿Cuáles planetas tienen mares congelados bajo su corteza?

Sigo sumergiéndome y aprendo que el agua es el único líquido que cuando se vuelve sólido pesa menos. ¡Qué suerte! Porque si el hielo no flotara, no pudieran sobrevivir los peces, las nutrias, las focas y las ballenas que habitan los mares, lagos y ríos de las altas latitudes. Llego a una mesa multicolor que recrea el ciclo del agua y me salpica: unas nubes raras dejan caer lluvia y su agua fluye de la montaña hasta el mar pasando por pueblos, ciudades, bosques, campos agrícolas y mangles costeros donde nacen los camarones que tanto me gustan. Construyo una presa, hago canales e inundo un pueblo.

“Llueve, llovizna, se humedece el aire, se enfría, vuelve a llover, diluvia, caen, paren las nubes a ras de tierra, desaparecen, llovizna, quedan las cosas frías, humedecidas, mojadas, distantes, aisladas, penetradas del cielo derribado, de la ascensión terrestre. El agua insiste.”Jaime Sabines

¡No puedo creer que solo en mi pantalón y mi playera yo esté cargando, todos los días, más de 8,000 litros de agua invisible! y que México sea un país importador de agua “virtual”, que no se ve ni se siente. Llego a una pecera interactiva donde llueve igual sobre un bosque talado que sobre otro intacto, pero el agua fluye menos tiempo en el talado.

“Con esta lluvia el mundo natural penetra en los desiertos de concreto”. José Emilio Pacheco

“Capto” agua de lluvia en una casa modelo y me sorprenden los kilómetros de ríos que fluyen entubados bajo mis pies. Y a pesar de todo “Guadalajara huele a tierra mojada”, esto, porque las plantas no quieren que sus semillas mueran de sed. No me enorgullece aprender que los mexicanos somos los que tomamos más agua embotellada en el mundo. ¿Qué explica que Guadalajara sea la segunda ciudad del país que más desconfía de tomar agua del grifo? (solo Villahermosa, Tabasco, nos gana)

 “El agua corre en hilos, en arroyos, hacia la alcantarilla de la esquina, se estanca, se aglomera, desciende de su vientre, crece… Luego, se oculta, desaparece, se hace idéntica al aire, se respira.” Jaime Sabines

Me interno a una alcantarilla y comparto con ratas y cucarachas, la basura apestosa que todos tiramos, y que a veces ocasiona que se inunden nuestras calles. Porque el agua aunque es vida también mata. El agua que no has de beber… es aquella que trae enfermedades, venenos, inundaciones, deslizamientos, derrumbes, hundimientos, y contaminación. ¡Qué magnitud de sufrimiento! Leo cómo un 22 de abril explotaron las alcantarillas engasolinadas de mi ciudad: se abren cráteres que se tragan autobuses, mueren más de 200 personas y se afectan más de 3,000 hogares en unos 14 kilómetros de calles del antiguo barrio de Analco. El pueblo se moviliza. La prensa no se deja censurar y Guadalajara… nunca volvió a ser la misma.

Respiro profundo, y volteo a la instalación artística “P-ARTE-AGUAS” que me muestra cómo “CHAPALA TAMBIÉN SE-A-GOTA” y me enREDa en la danza mortal de la espuma tóxica de El Salto de Juanacatlán. ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo salimos?

No me queda más que dibujar mi propio cadáver sobre un rollo de papel, con trazos libres y mensajes que expresan porque después de ¡Sumérgete! no volveré a ver el agua como antes. Me alegra que se haya mojado mi ciudad.

¡Sumérgete! fue un Experimento del Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario y el Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara, que se desarrolló en la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco del 9 al 20 de Septiembre de 2014, con financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y de numerosos individuos, empresas, dependencias gubernamentales, y asociaciones civiles como Agua y Ciudad A.C., ¡Tómala!, Vías Verdes y Jalisco Cómo Vamos.

Numeralia sobre ¡Sumérgete!

1,500 personas visitaron ¡Sumérgete!

32 grupos escolares la exploraron con sus profesores.

Los visitantes la calificaron con un 9/10

8,000 personas interactuaron a través del muro en Facebook

1,000 visitantes buscaron información en el portal de ¡Sumérgete! www.sumergete.museodecienciasambientales.org.mx


La experiencia más gustada: “Por los caños de la ciudad”