Articulista invitado

El artículo de Gustavo Hirales, 'fusil' de una investigación fabricada

Retoma argumentos que en su momento utilizaron Pablo Chapa Bezanilla y Antonio Lozano Gracia para imputar a Raúl Salinas de Gortari la muerte de José Francisco Ruiz Massieu.

Considero relevante realizar algunas precisiones sobre el artículo publicado en la sección Política de MILENIO, el viernes 3 de octubre, bajo el título “Acerca del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu”, de Gustavo Hirales Morán.

Este artículo pretende refutar las afirmaciones de Carlos Puig sobre el tema en un texto publicado en la revista NEXOS, el mes pasado. Es la excusa para producir un artículo donde retoma afirmaciones que en su momento utilizaron Pablo Chapa Bezanilla y Antonio Lozano Gracia para imputarle al ingeniero Raúl Salinas de Gortari una autoría intelectual respecto de la muerte de José Francisco Ruiz Massieu.

Reproduce textualmente la investigación fabricada por Chapa Bezanilla y Lozano Gracia.

Así, el artículo del señor Hirales está plagado de afirmaciones falsas, que sirvieron originalmente para someter a proceso al ingeniero Salinas de Gortari, mediante el soborno de testigos con el pago de 500 mil pesos.

De manera sesgada, el articulista utiliza y extrapola frases de la sentencia de primera instancia como si fueran verdades jurídicas ciertas, omitiendo dolosamente que desde la sentencia de segunda instancia, que redujo la pena prácticamente a la mitad, el magistrado desvirtúa de manera categórica las afirmaciones del juez Ojeda Bohórquez.

Aún más sesgado y doloso resulta que el articulista Hirales ignore flagrantemente la contundencia de los argumentos emitidos por un tribunal colegiado, donde tres magistrados, de manera unánime, atendiendo el juicio de amparo dictaron sentencia, confirmaron inequívocamente la inocencia y ajenidad del ingeniero Salinas de Gortari respecto de los hechos por los que fue acusado y que son cosa juzgada.

Las afirmaciones del articulista Hirales son subjetivas, pues consta que Raúl Salinas y Francisco Ruiz Massieu se trataron siempre afectuosamente como compadres. Anexo prueba.

El articulista Hirales insiste en hechos fantasiosos y pretende darles validez a sus argumentos remetiéndose a hechos como que Justo Ceja está desaparecido, lo que es absolutamente falso; o que Raúl Salinas de Gortari fue director de Conasupo. Nunca lo fue.

Quedó probado en el expediente judicial que el tema del automóvil de Manuel Muñoz Rocha y del involucramiento del doctor Espinosa Milo nunca ocurrieron, sino que fueron versiones guiadas y fabricadas exprofeso por Pablo Chapa Bezanilla y Antonio Lozano Gracia durante la averiguación previa para involucrar a Raúl Salinas. En la sentencia del tribunal colegiado se desecho esta historia por ser notoriamente inverosímil y contradictoria con los hechos reales, como consta en la misma, lo que también casualmente ignora el articulista Hirales.

Por lo que hace al mayor Antonio Chávez, éste declaró más de siete veces en el proceso que se instruyó y en esas declaraciones no solo se desdijo, sino que confirmó que lo habían obligado a declarar en contra de Raúl Salinas, como consta en el expediente judicial.

También el articulista afirma que el juez Ojeda Bohórquez se sorprendió cuando Raúl Salinas y su defensa pidieron el cierre de instrucción; lo que no dice es que la Constitución y las leyes procesales penales obligan al juez a dictar sentencia en un año, y Raúl Salinas renunció a ese derecho para portar cientos de pruebas con el fin de demostrar su inocencia, y después de cuatro años solicitó el cierre de instrucción. ¿Cuál sorpresa?

Cuando las pruebas aportadas en el proceso demostraban que las imputaciones de Chapa Bezanilla y Lozano Gracia se desvanecían, optaron por sembrar un cadáver en la Finca del Encanto para imputarle falsamente a Raúl Salinas que era la osamenta de Manuel Muñoz Rocha. La defensa, contrató peritos forenses, se probó que el cadáver se encontraba autopsiado y que habían pagado millones de pesos a quienes participaron en la exhumación del cadáver de un panteón para enterrarlo en la Finca del Encanto de común acuerdo con Chapa Bezanilla y Lozano Gracia, como quedó demostrado en actuaciones judiciales; hecho que también omite reseñar el articulista, y lo hace porque este evento evidenció la falta de pruebas de la autoridad en ese entonces, por la desesperación e impotencia de probar las falsas hipótesis, para imputarle el homicidio a Raúl Salinas.

Es importante señalar que la afirmación que realiza el articulista Hirales de una conversación que tuvo en 1996 con el entonces presidente Zedillo, en la que el ex mandatario le da cuenta de los avances de una investigación judicial, no puede ser más que una versión interesada del articulista para hacerle un flaco favor al doctor.

Es conocido el distanciamiento entre el ex presidente Zedillo y el ex presidente Salinas.

Por último, en las conclusiones del señor Gustavo Hirales, nos demuestra que nunca ha leído el expediente completo o que lo cita a conveniencia y, donde pretende explicar una supuesta actuación del Estado mexicano para borrar el rastro de un sexenio, confirman la finalidad de los contenidos tendenciosos del articulista.