Punto Porcentual

La modernización de Refinería Madero

Todavía hacen eco las palabras de Emilio Lozoya Austin, director de Petróleos Mexicanos, cuando dijo en su visita a Reynosa, en el Foro para el Desarrollo de Proveedores y Contratistas de Tamaulipas, que se invertirán 800 millones de dólares para modernizar la Refinería Madero.

A muchos de nosotros nos vino a la mente aquel viejo anuncio del gobierno federal de Coplamar, emitido ya hace algunas décadas, cuando una persona de la tercera edad le pregunta a quien lo atendió: “¿Cuánto voy a pagar?”, y al responderle que no era nada, dijo agradecido “hasta que se acordaron de nosotros”.

La comunidad empresarial ya había manifestado su queja, todavía hace un par de años, que la última inversión del gobierno federal en infraestructura fue cuando se inauguró el Puente Tampico, y desde entonces la entidad fue el “patito feo” de las siguientes administraciones federales.

El caso de la Refinería Madero no era la excepción; tal vez algo se le invirtió en fachadas, en imagen, más las instalaciones poco a poco eran consumidas por la corrosión tanto de la sal de playa y ríos como de los químicos que ahí se procesan a diario.

Por fortuna, Lozoya Austin logró con su mensaje que todo eso forme parte del pasado. Finalmente la paraestatal voltea a ver a la castigada Refinería Madero y le inyectará el citado capital para modernizarla con la construcción de plantas de diésel.

Por fin dejará de ser la refinería que menos produce de las existentes en la República Mexicana, y eso, en consecuencia, se reflejará en empleos especializados.

Esto se añade a lo que conocimos desde hace dos viernes, cuando en Singapur se signó el Memorándum de Entendimiento entre PEP y la empresa Keppel para edificar un astillero en Altamira.

Cierto, acabamos de conocer que los primeros resultados físicos los comenzaremos a ver en año y medio; pero vaya, si ya se esperaron 25 años de que la Federación no volteaba a ver a Tamaulipas, valdrá la pena ese año y medio adicional.

En el caso del astillero se habla de 4 mil empleos directos y 10 mil indirectos; en definitiva, es un detonador para la industria y el comercio del sur de Tamaulipas, en contraste con la maquila del norte de la entidad que no está viviendo su mejor momento.

Buenas noticias, sin duda; ahora, a esperar su concreción.