Punto Porcentual

A comprar en El Buen Fin, burócratas

A mis padres, en su 45 aniversario

Estamos en el segundo día del programa El Buen Fin, generado durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, que desde el principio demostró su eficacia al restarle mercado a los negocios texanos. Fue una medida inteligente adelantarse una semana al tradicional Viernes Negro, que ocurre justo después de celebrar el Día de Acción de Gracias. Por décadas, los negocios de Laredo, McAllen y el Valle de Texas se vieron saturados sobre todo de compradores nuevoleoneses y tamaulipecos, quienes hacían fila desde el jueves para, en el primer minuto del viernes, lanzarse sobre las codiciadas ofertas.

Hay que reconocerlo, fue una medida inteligente adelantarse una semana con El Buen Fin; y tal fue su éxito, que ahora ocurre lo contrario: los vecinos texanos cruzan el Río Bravo –o como ellos lo conocen, el Río Grande- para adquirir esas ofertas.

Con la pena, los comercios fronterizos resintieron desde 2010 El Buen Fin en su Viernes Negro; fueron menos los mexicanos que acudieron a las ofertas del Thanksgiving, sobre todo porque ya se habían ahorrado los traslados y los engorrosos trámites aduanales.

Cierto, esta iniciativa comercial es perfectible, porque desde su creación se pensó en adelantar una parte del aguinaldo solamente a los burócratas, para que sean ellos los primeros beneficiados.Sin embargo, también es cierto que no solo ellos atiborran los centros comerciales, sino que el resto de los ciudadanos –con tarjeta de crédito en mano- aprovechan la oportunidad comercial; al fin que para cuando cobren el aguinaldo dentro de un mes, ya podrán pagar.

Vaya que tanto la Profeco como la Condusef tendrán bastante tarea en los meses siguientes. Ahora bien; ¿en realidad los burócratas, desde trabajadores de dependencia hasta autoridades, gastan esa mitad de su aguinaldo en El Buen Fin? ¿o, como es el caso de esta edición, aprovecharán el “puente revolucionario” y preferirán comprar sus regalitos en Texas?Aquí es donde las cámaras de Comercio tendrán todo el derecho del mundo de reclamarle a los distintos niveles de autoridad, pues ya que no hubo su apoyo en la no homologación del IVA, al menos que les ayuden a activar sus respectivos negocios.Señores burócratas –diputados locales, federales y senadores incluidos- a consumir en México, se ha dicho. Sus representados se lo agradecerán.