Punto Porcentual

Temporada de ciclones: entre la autoridad… y un taxista


Después de conocer fenómenos atípicos como un tornado en Ciudad Acuña, granizada en Saltillo y las copiosas lluvias en Houston, era natural que las autoridades de Protección Civil municipales, estatales y federales comenzaran a hacer algo al respecto, en lo que a prevención se refiere.

En los últimos años, Tampico ha experimentado  una cantidad considerable de precipitaciones que inevitablemente rebasan el sistema de alcantarillado.

El más reciente fue, incluso, nota nacional, al ver que el Lagarto Juancho abandonó su hábitat natural de la Laguna del Carpintero, para caminar tranquilamente por las calles que rodean tanto el Espacio Cultural Metropolitano como la Expo Tampico.

Mientras las autoridades hacían su parte en Tampico, Madero y Ciudad Victoria para ver la manera en que las fuerzas civiles y armadas se coordinarán en caso de una contingencia durante la temporada de huracanes que recién inicia, a un servidor llamó la atención dos voces civiles.

La primera se ubicó en el aeropuerto Francisco Javier Mina, en la persona de José Luis León Hurtado, integrante del Consejo Ciudadano del Agua del Estuario del Río Pánuco: la política municipal no existe en la práctica, por lo que es necesario apuntalarla con la academia y la iniciativa privada.

Por ello consideró necesario r reabrir proyectos que vayan de la mano con los cambios climáticos, con la participación conjunta de los investigadores del ramo, iniciativa privada y las autoridades municipales.

Esto es, se requiere mayor infraestructura en materia hidráulica. Puso de ejemplo las zonas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y Querétaro, las cuales tienen programas a 100 años. Y con todo y esto, la capital de Nuevo León ha sufrido de un efecto colateral: los baches, ante una época de lluvias pocas veces vista en la Sultana del Norte.

Por otro lado, la voz del pueblo: un chofer de taxi, al ver que en las primeras horas de la mañana amenazaba lluvia, ya tenía todo un plan, que ya quisiera Comapa tener en sus manos para echarlo a andar.

Recordó las inundaciones recientes, tanto la de hace unas semanas como la provocada por la unión de los huracanes Ingrid y Manuel. Dijo que las tuberías ya dieron de sí, porque gracias al azolvamiento y a la basura acumulada, no hay forma de que el agua lleve su cauce.

Reconoció que los recientes hidrotúneles en las avenidas Ejército Mexicano y Ayuntamiento han servido de mucho, mas es necesario proseguir con dichas labores en otras como la Emilio Portes Gil. Se notaba que algo sabía el estimado chofer de meteorología, con plática que al propio Abimael Salas le habría interesado.

¿Llegará el momento en que autoridades y sociedad civil hablen el mismo idioma?