Punto Porcentual

Pemex y CFE, en revisión negativa: Fitch

Fitch Ratings revisó la perspectiva a negativa de estable para varios corporativos mexicanos: Comisión Federal de Electricidad - calificación en escala internacional de largo plazo en moneda extranjera se ratificó en BBB+;  - calificación en escala internacional de largo plazo en moneda local se ratificó en BBB+.

Petróleos Mexicanos - calificación en escala internacional de largo plazo en moneda extranjera se ratificó en BBB+; - calificación en escala internacional de largo plazo en moneda local se ratificó en BBB+. Y Kimberly Clark de México, SAB de CV - calificación en escala internacional de largo plazo en moneda extranjera se ratificó en A.

De acuerdo con el comunicado que la firma contable emitió a la Bolsa Mexicana de Valores, esto es reflejo de riesgos mayores para la perspectiva de crecimiento de México y los retos que esto implica para estabilizar la deuda pública.

El crecimiento económico de México ha estado por debajo del de sus pares y la carga de deuda gubernamental ha estado creciendo constantemente en años recientes. El perfil de crecimiento modesto es una debilidad para la calificación soberana.

El promedio de crecimiento económico de México de los últimos cinco años, de 2.4%, ha estado por debajo de la mediana de 3.1% para los países calificados en la categoría BBB. Fitch ajustó su pronóstico de crecimiento del producto interno bruto para 2017 por debajo de 2% y persisten los riegos de un nuevo ajuste a la baja.

Además, las finanzas públicas han estado enfrentando presión por la caída en los ingresos provenientes del petróleo, a pesar de que los ingresos no petroleros han aumentado desde 2013, derivado de las reformas y ajustes en el gasto.

Las calificaciones en moneda extranjera de estas compañías podrían verse afectadas por una acción de calificación negativa sobre la calificación soberana de México o por una baja en el techo soberano.

Los principales factores que podrían conducir a una baja de las calificaciones de México son: - el deterioro de los vínculos económicos, comerciales y financieros de México con Estados Unidos que debilitaran las perspectivas de inversión y crecimiento de México.

El análisis de sensibilidad de Fitch no anticipa que haya probabilidad alta para llevar a un cambio de calificación positivo.