Punto Porcentual

Lolita sigue dando de qué hablar

Un dicho popular afirma que lo único seguro en la vida, es la muerte… y los impuestos.Inicia 2014 y entra en vigor la reforma hacendaria; el Servicio de Administración Tributaria en el sur de Tamaulipas informa que los 17 mil empresarios que estaban en el Régimen de Pequeños Contribuyentes ahora deberán emigrar al Régimen de Incorporación Fiscal.

Sin embargo, las atenciones para contribuyentes tamaulipecos, del norte de Veracruz, así como de las huastecas potosina e hidalguense, solo serán para 180 Repecos diarios, en grupos de 30. Si el universo es de 80 mil personas físicas solamente de Tampico, Madero y Altamira, y si se toma en cuenta que muchas de ellas deberán emigrar al RIF, ¿para cuándo le gusta que el SAT concluya con las capacitaciones y tenga a todos sus causantes en regla? Y hasta aquí la postura oficial.

La contraparte, en voz de Julián González Álvarez, titular de Coparmex Sur de Tamaulipas, es que la reforma, lejos de alentar la inversión, es un resumen de prácticas intimidatorias y de terrorismo fiscal contra los contribuyentes.

Si llega a funcionar la medida, sus primeros resultados se reflejarán hasta que concluya el primer semestre del año.A esta voz se une la de la Canacope en Tampico, al afirmar que será hasta marzo cuando comiencen a verse los beneficios en sus más de 300 socios que deberán emigrar de Repecos a RIF.

Esto en el mejor de los escenarios, porque pronostica que muchos de ellos se irán a la informalidad ante la imposibilidad de contratar a un contador, un administrador y la necesidad de adquirir infraestructura con la correspondiente capacitación para la facturación electrónica.

Por último, no menos importante, los comerciantes organizados de Altamira afirman que el software para dicha facturación anda entre 2 mil 500 y 3 mil pesos, y así el SAT haya dado tres meses de prórroga para iniciar con ella, sienten que no es tiempo suficiente.

Y estamos hablando solo de las cámaras que aglutinan a la industria y comercio formales; punto aparte es la informalidad, donde dichos organismos se cansaron de pedirle a las instancias gubernamentales de aumentar el número de contribuyentes. 

Tal vez para la próxima reforma hacendaria, la inquietud de Coparmex, Canaco, etcétera se haga realidad; por lo pronto, los formales a capacitarse y a pagarle a Lolita…