Punto Porcentual

Altamira, antes y después de Keppel

La frase de Felipe Pearl Zorrilla, presidente ejecutivo del Consejo para el Desarrollo Económico y la Competitividad de Tamaulipas, no pudo englobar mejor el anuncio hecho desde Singapur, del Memorándum de Entendimiento entre Pemex Exploración y Producción, PMI Norteamérica SA de CV y Keppel Offshore & Marine: “Es un antes y un después para Altamira”.

No es una cosa menor: Se invertirán 150 millones de dólares en la primera fase del astillero, para terminar con 400 millones de dólares y la generación de 4 mil empleos directos. No puede calificarse de otra manera: es el anuncio del año, de la década, después de tanto tiempo de castigo hacia la zona sur de Tamaulipas.

4 mil empleos es una cifra enorme. Ni todas las inversiones extranjeras directas juntas que han llegado a Tamaulipas suman esa cifra de contrataciones; las demás hablan de cientos de empleos -300 a lo mucho- y ya. La diferencia es del cielo a la Tierra.

Keppel ya dijo que, desde Altamira, se construirán seis plataformas para los trabajos que necesita Pemex en aguas profundas, no solo en costas de Matamoros y Tuxpan como se han descubierto sus potenciales en los últimos años, sino en las labores de todo el Golfo de México.

Apenas hace unos días, el director de API Altamira, José Carlos Rodríguez Montemayor, nos comentaba en entrevista su esperanza de que Pemex volteara a ver al sur de Tamaulipas en la búsqueda de patios para edificar ese astillero; quién iba a pensar que, a menos de una semana de lo dicho anteriormente, se iba a concretar ese deseo, por escrito, desde Singapur.

Esto iniciará un círculo virtuoso para la urbe industrial, porque ahora más que nunca será factible ver que el progreso no solo se quedará dentro de API Altamira, sino que se extenderá a la zona centro del municipio, un viejo sueño que había quedado congelado por generaciones.

Como se dice coloquialmente, en Altamira “hay campo, lugar y tablas” para una obra de este tamaño. A diferencia de Tampico, cuya única opción de crecimiento es la infraestructura turística, y de Madero que posee la playa más visitada de Tamaulipas, Altamira puede convertirse en una metrópoli internacional más allá de la terminal portuaria.

Ahora, a esperar la fecha de arranque de trabajos del nuevo astillero, previo inicio de contrataciones. Viento en popa, sin duda.