DRAGONES

¿Qué tan importantes son los otros?

Sin duda alguna en el 2013, año que quedará registrado en la historia de México como inédito en materia de aprobación de iniciativas constitucionales,   los partidos de oposición fueron actores principalísimos de una asociación política con el PRI que permitió la consecución de las reformas estructurales tan aplaudidas a nivel global. Sin embargo, dudamos que tal protagonismo del PRD y del PAN se repita en el 2014, año en el cual dichos partidos enfrentarán los desgastes propios a los procesos de renovación de sus presidencias nacionales. Seguramente seremos testigos de una encarnizada lucha por la conducción de los institutos políticos en mención, que mermará su solidez política en un momento en el que el Presidente Peña Nieto y el PRI empezarán a usufructuar los beneficios derivados de las reformas estructurales y de las expectativas positivas que generará un mayor gasto público. Recordemos que para el 2014 el Congreso de la Unión aprobó un déficit de 1.5% respecto al Producto Interno Bruto.

Pero lo más importante a tomar en cuenta al analizar la importancia política, en este año, de los grandes partidos opositores al tricolor, es el hecho de que el PRI no requiere del PAN y del PRD para sacar en solitario la agenda pendiente llamada reglamentación de las reformas constitucionales aprobadas en el 2013. El PRI cuenta con los partidos aliados necesarios para lograrlo; con el Verde y con Nueva Alianza, pues.

Y por si ello no fuera poco, habría que tomar en cuenta que, tanto en el PAN como en el PRD, brillan por su ausencia liderazgos sólidos y monolíticos que faciliten el diseño y puesta en marcha de estrategias eficientes y consensadas que conduzcan a recuperar el favor de la ciudadanía y a enfrentar con éxito a un Poder Ejecutivo con altos márgenes de maniobra política. Altos márgenes que le concede el ya no tener que negociar, concertar, acordar con su oposición, para impulsar los cambios legislativos en materia energética, fiscal, educativa, financiera, laboral.

No. No creo que el 2014 sea el año del PAN y del PRD.  Si. Sí creo que en el 2014 México va a empezar a crecer y el PRI y Peña Nieto a usufructuar los beneficios derivados de las reformas estructurales y de las expectativas positivas que generará un mayor gasto público.

columnadragones@yahoo.com