DRAGONES

Se desinfló “El Momento de México”

En junio de 2012, en la columna “Déficit Cero” escribimos: “va a estar en chino que Enrique Peña Nieto cumpla, en caso de ganar, la promesa de lograr un déficit fiscal cero y en forma simultanea aumentar el gasto social sin crear nuevos impuestos”. Pues “el chino” se apareció y las expectativas respecto a una Reforma Hacendaria que redistribuyera la carga fiscal, nutriera sustantivamente el erario nacional, concediera libertad financiera a Pemex, se desvanecieron ante la presentación al Congreso por parte del Ejecutivo de una decepcionante iniciativa de miscelánea hacendaria que, en caso de aprobarse, no hará más eficiente la recaudación, no combatirá la elusión fiscal, pero sí incentivará la informalidad golpeando seriamente la competitividad industrial.

La promesa de déficit fiscal cero está a punto de terminar en una regresión al pasado de los gobiernos populistas que en los setentas golpearon duramente el bienestar de los mexicanos debido a que se vieron obligados a sobre endeudar al país porque gastaron más de lo que ingresaron. Como ahora pretende hacerlo Peña Nieto con el objetivo de salvar el ciclo negativo de la economía y con la esperanza de que sus reformas derivarán en cambios estructurales que conducirán a una recuperación franca de los números macro.

El problema es que las propuestas para “Mover a México” no mueven a México en el sentido de las expectativas nacionales e internacionales que se generaron cuando Peña Nieto inició su mandato. Por ejemplo, la propuesta ejecutiva de Reforma Energética, piedra angular del proyecto económico de la presidencia, no incluye dos cuestione sustantivas para el repunte de la industria de hidrocarburos y el abaratamiento y mejora en calidad de la electricidad: modificaciones reales a la estructura orgánica de Pemex y la reducción del poder monopólico de la CFE, respectivamente. Aunque en este momento lo único que está sujeto a la decisión legislativa es la enmienda constitucional, el proyecto que se presentó en los considerandos, como dicen los analistas del CIDAC, brilla por la ausencia de lo que no se propone reformar.

Se desinfló el “Momento de México”, como llamó la prensa internacional al milagro económico que, disque, detonaría la agenda reformista de Peña Nieto.

columnabizhunter@yahoo.com