DRAGONES

El Peje y su regreso al pasado

La voz y el vigor no fueron los mismos de antaño, pero  sí su dogmático discurso contra las reformas estructurales aprobadas el año pasado. Me refiero a López Obrador y a su reaparición pública tras el infarto que sufrió hace un mes. Sus diatribas se dirigieron, principalmente, contra la reforma constitucional en materia energética, misma que permitirá la participación de la iniciativa privada en el sector energético. “Es obvio que se intensificará la corrupción en nuestro país, con más énfasis en el sector energético”, afirmó el dirigente político quien además prometió “abolir lo más pronto posible las llamadas reformas estructurales” y “revertir las privatizaciones”. Viniendo de quien vienen, tales diatribas y promesas de un regreso al pasado, deben ser analizadas y tomadas en cuenta por el potencial político que tienen para dar al traste con la oportunidad que se le presenta a México de contar, en el corto plazo, con una economía que crezca a tasas de dos dígitos, como las logradas por China en la anterior década. Crecimiento que permitiría dar fin a los elevados niveles de pobreza que sufre la mitad de los mexicanos. Desde siempre hemos demandado políticas públicas y estrategias que levanten la competitividad–país, que rompan las barreras que impiden el desarrollo industrial, comercial y tecnológico, que acaben con la maldita desigualdad social. No se vale, entonces, que ahora que el presidente y los congresistas se fajaron los pantalones, aprobando las necesarias reformas estructurales, salgamos con la batea de que “mi mamá dijo que siempre no”.

Un regreso al pasado impediría la generación del millón doscientos mil empleos anuales que demanda el crecimiento de la población económicamente activa, evitaría la llegada de las empresas multinacionales ancla más grandes del mundo, anulando la posibilidad de un  inédito encadenamiento de pequeñas, medianas y grandes empresas y el tan necesario fortalecimiento de los índices de consumo interno.

Perón señor Peje y seguidores, pero los principales perjudicados con una regresión de las tan odiadas, por ustedes, reformas estructurales golpearía más a los pobres, a los marginados, que nunca han tenido nada, que a los ricos que siempre, con reformas o sin reformas, lo han tenido todo.

columnadragones@yahoo.com