Intelecto Opuesto

Se vienen las alianzas

Con los cambios en materia político electoral en el país y las reformas aprobadas por los legisladores y que fueron iniciativa del Ejecutivo del país, los partidos políticos que le compiten al del poder mayoritario tendrán que volver a poner sus barbas a remojar para renovarse, aliarse o perderse en segundos y terceros puestos en elecciones venideras.

El tema siempre polémico de las alianzas entre partidos que son de distinta ideología no termina en las urnas. Al menos en estados como Hidalgo, Veracruz, Estado de México, donde nunca se ha dado un proceso de alternancia con un partido diferente al PRI, el camino a seguir por parte de la “oposición” es el de la unión de fuerzas.

Tras la última experiencia en la competencia por la gubernatura de 2010, hace ya 4 años, el PAN y PRD en Hidalgo aprendieron que la única forma de conseguir más de 400 mil votos es con una coalición. Jamás, en solitario, alcanzarían esa cifra de sufragios, aún si el tricolor postulara a un adolescente de 18 años.

No se trata de menospreciar el trabajo que han intentado hacer en Hidalgo los partidos de oposición al PRI, sin embargo, debe reconocerse que siguen siendo fuerzas políticas débiles ante una maquinaria electoral que cada proceso les tunde y castiga de feas formas, muy a pesar de aquel triunfo histórico en Pachuca de la década pasada, o de los multicitados resultados que en cada votación se dan en la capital y al zona metropolitana donde aseguran, dicen y perjuran que el PRI pierde fuerza con el paso del tiempo.

La realidad es que en las últimas elecciones el partido tricolor se ha llevado carros completos tanto a nivel local como a nivel federal y eso es lo que deben analizar las dirigencias de los partidos que dicen querer competirle al PRI.

Ayer, el PRD hidalguense habló por primera vez de la opción de poder buscar una alianza para 2015, que aunque fue tocado de forma escueta y tímida por su flaco dirigente Arturo Sánchez Jiménez, es un tema que ya se cabildea en cafés y reuniones de militantes del sol azteca, con sus pares panistas, petistas y de Movimiento Ciudadano.

Como es bien sabido, serán las dirigencias nacionales las que decidan e incidan en la determinación de ir juntos en una gran coalición rumbo a la siguiente gubernatura en Hidalgo o bien, experimentar en 2015 con la votación para diputados federales.

Sea cual sea el escenario, los partidos opositores se saben en desventaja a un año de llegar a las urnas para las curules federales, más si se piensa en 2016, fecha de la sucesión del Poder Ejecutivo estatal.

No hay muchos nombres, son pocos los candidatos que pueden pelearle al PRI en Hidalgo y aunque parecen lejos dos años, el tiempo ya les está comiendo el mandado al PAN y PRD para buscar una alianza, un gallo o gallina, o de plano negociar los mejores espacios posibles ante lo que podría ser una nueva derrota ante el tricolor, y seguida, en 2015 y 2016.

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