Intelecto Opuesto

Otro año sin tratamiento residual

Con motivo del Día Mundial del Agua que se celebra este 22 de marzo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía dio a conocer las cifras del Censo de Gobiernos Municipales y Delegacionales de 2015, en donde se revela que de los casi 2 mil 500 municipios que hay en México solo 34 por ciento cuenta con servicio de tratamiento de aguas residuales.

El resto, el 66 por ciento, carece de planes o proyectos públicos o concesionados, es decir, se inversión presupuestal destinada al tratamiento de aguas ya utilizadas por sus habitantes que en muchas partes del mundo son sometidas a procesos físicos, químicos o biológicos con el objetivo de eliminar o reducir su carga contaminante.

En su informe, el Inegi llama la atención sobre la brecha por cubrir en México para promover actividades orientadas a fomentar y sensibilizar a la población en general sobre la importancia del uso racional de los recursos hídricos.

De acuerdo con un reporte elaborado por MILENIO, Oaxaca es la entidad con más municipios (117) en los que hay disponibilidad del servicio de tratamiento de aguas residuales, seguido de Jalisco (63) y Estado de México y Veracruz (57). De las entidades con las mayores cifras de plantas de aguas residuales registradas, en número, capacidad y caudal en operación, se encuentran Sinaloa con 249 plantas, Jalisco con 150 y el Estado de México con 112.

Hidalgo, por su situación geográfica, se encuentra en un sitio particular pues tanto obtiene beneficios como perjuicios por el uso del agua y por ser receptor de aguas negras, además por estar en la zona de mayor consumo del país y en donde se registra la disponibilidad natural media de agua per cápita más baja se registró de todas las regiones hidrológicas de México.

De acuerdo con datos oficiales, se ha calculado que para el 2025 apenas se dispondrá de 3 mil 828 metros cúbicos de agua por persona por año, lo que representa estar en la clasificación de disponibilidad baja. Según los pronósticos, para 2030 se debe tener especial cuidado con el agua subterránea, ya que su sobreexplotación ocasionará el abatimiento de los niveles freáticos, el hundimiento del terreno, y esto provocará que se tengan que perforar pozos cada vez más profundos, además de las afectaciones a los ecosistemas.

Hay que recordar que el gobierno federal en su último Programa Nacional de Infraestructura 2007-2012 (del sexenio de Felipe Calderón), planteó objetivos y estrategias para aumentar la cobertura y captación de líquido y en donde el estado de Hidalgo se presentaba como un territorio clave para dichos trabajos.

Según el gobierno federal en la entidad se contaría con el Acueducto II Querétaro que capta el agua de los manantiales Infiernillo sobre el río Moctezuma, en los límites entre Querétaro e Hidalgo; y el Túnel Emisor Oriente, Estado de México y DF, que reforzaría el drenaje actual de la capital del país y ayudaría a disminuir las posibles inundaciones. Además, la Planta Tratadora de Aguas Residuales de Atotonilco de Tula, serían los mega proyectos para combatir la contaminación del agua. ¿Y luego?

eduardogonzalez.lopez@milenio.com