Intelecto Opuesto

Transparencia en universidades

El tema de la corrupción se ha hecho presente en la vida pública de las instituciones y al interior de las que parecieran ser inalcanzables como las universidades estatales del país, quienes se han consolidado como las grandes formadoras de profesionistas e incluso cunas políticas para los grupos del poder.

La lucha por hacer de la transparencia una constante en la actualidad involucra de lleno a las organizaciones de la sociedad civil, a los observatorios, a las propias instituciones académicas y a los gobiernos, por lo que el trabajo debe de verse reflejado cuanto antes y de forma abierta.

Hace un par de semanas, cuando el gobernador Omar Fayad Meneses comenzó una intensa batalla en contra de la corrupción y prácticas estandarizadas en el gobierno, instancias y dependencias, se pensó que todo quedaría en asuntos ventilados por la prensa, en pequeñas observaciones o bien en llamadas de atención. Todo lo contrario, el avance en la reingeniería hidalguense está por arrojar los primeros datos que evidenciarán algunas situaciones a abatir.

La inercia de dichas acciones de parte del mandatario estatal, alcanzan ahora a las instituciones de educación pública en donde ha pedido desde a Secretaría de Educación Pública del estado priorizar el tema de la transparencia y combate a la corrupción.

Y es que como mencioné al principio, nadie sospecha o pone en tela de juicio el actuar financiero y administrativo de una universidad pública o un instituto tecnológico puesto que ofrecen carreras y futuro profesional a las nuevas generaciones; dicha labor les vale la confianza ciudadana.

Sin embargo y como ocurriera a principios de mes en la Cámara de Diputados federal durante una reunión de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, se debe atender el llamado a la transparencia, rendición de cuentas, integridad y buena gobernanza en las instituciones de educación pública. Para tal efecto, se consideró, su gestión debe estar sometida al escrutinio público, ya que por mandato constitucional todo peso que gasta o invierte el Estado mexicano puede ser sujeto de la revisión por parte de la Auditoría Superior de la Federación sin importar quién sea el beneficiario.

A la cita en San Lázaro acudió precisamente Adolfo Pontigo Loyola, Rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y presidente del Consejo Regional Centro-Sur, quien señaló que la educación requiere de un presupuesto que posibilite hacerle frente a las demandas de la sociedad. En los últimos tres años, los recortes en los diferentes fondos concursables han sido graves; no obstante, los resultados académicos y de investigación son satisfactorios. "De prevalecer los recortes podría generar detrimento en los indicadores de calidad alcanzados en este momento". Sin embargo, también reiteró el compromiso con la cultura de la transparencia y rendición de cuentas, aplicando adecuadamente el uso y manejo de los recursos, que esperemos así sea.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com