Intelecto Opuesto

Sin refinería no hay reformas

Contrario a lo dicho por los actores políticos nacionales, legisladores federales de que sin reformas estructurales no hay planes estratégicos para la nación, resulta que tras analizar la situación del país es todo lo contrario.

Y es que, por ejemplo, en el tema de la nueva refinería de Pemex en la zona de Tula, se dice que sin aprobación legislativa para la inversión privada en el petróleo no habrá la construcción de una nueva planta que refine combustible y por ende se abaraten sus costos.

También se dice que sin reforma energética no se podrá bajar el costo de la tarifa de luz; al igual que no habrá desarrollo de tecnología sustentable en la materia ni uso de medios alternativos.

Todas estas amenazas manejan un mismo perfil político ideológico y es el de buscar la aprobación cameral de un acuerdo, para luego dar paso al inicio de un proyecto que ya gestado y armado, sólo requiere del presupuesto necesario y no de la venia de los diputados y senadores.

Luego entonces, ¿si no hay reforma energética no hay refinería? yo creo que es al revés. Si no hay refinería o proyectos energéticos no habrá nunca reforma que sea de uso y beneficio para los mexicanos.

En estos días que se ha presentado como alternativa al tema del aeropuerto: el Plan de Vuelo Hidalgo, se tocó precisamente el que teniendo la nueva refinería se podría generar una planta de biocombustibles para que el estado sea la gasolinera de los aeropuertos del centro del país.

De acuerdo al plan del gobierno federal, en Hidalgo se buscará definir una estrategia conjunta que permita establecer las acciones a seguir y los requerimientos prioritarios para lograr la producción de biocombustible de aviación, teniendo como justificación el que existe en la entidad una refinería en Tula, el que habrá una nueva refinería, la distancia a la Ciudad de México (96 km), la planta de tratamiento de Atotonilco, áreas potenciales de cultivos, infraestructura carretera, entre otras cosas más.

Según la SCT y autoridades federales, en este proyecto se presentará a los principales actores e interesados un análisis previo, se difundirán los avances, experiencias y acuerdos relacionados, y se buscará el consenso para lograr la planeación estratégica correspondiente. Sin embargo, si le quitamos el atractivo de la nueva refinería al plan, la cosa se torna medio difícil.

Es como si de buenas a primeras se decide cerrar el paso a tráilers de carga pesada por el Arco Norte. Ninguna empresa se interesaría en Hidalgo para invertir puesto que las comunicaciones limitadas les generarían más gastos.

Así como el tema del biocombustible, sin nueva refinería, no hay Plan de Vuelo para Hidalgo. Es decir, sin nueva refinería, se pierden dos de los proyectos federales y nacionales que más requiere el estado.

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