Intelecto Opuesto

¿Se puede ser transparente?

Seamos claros en el tema de la transparencia y rendición de cuentas. En México es imposible. Más tarda una investigación periodística, que con rigor se investiga o con tiempo se planea con información solicitada, versiones y réplicas, que el tiempo en llegar la aclaración, el desmentido, el señalamiento de injuria y obviamente el descrédito y la estigmatización para quien se atrevió a insinuarlo o evidenciarlo.

Lo digo por la reciente información que dio a conocer la agencia internacional Reuters sobre la declaración patrimonial del Presidente Enrique Peña Nieto en donde supuestamente proporcionó datos incorrectos en su declaración sobre un terreno de mil metros en Valle de Bravo que el mandatario dijo fue una donación de su padre a pesar de que la agencia encontró documentos de compraventa.

Presidencia de la República aclaró que la propiedad en Valle de Bravo sí fue una donación de un terreno que el padre del Presidente compró cuando Peña Nieto tenía 22 años y explicó que la propiedad a la que hace referencia la agencia de noticias sí fue donada por el padre del Presidente.

El asunto, a mi parecer, no es sí el Presidente tiene o posee mansiones o derrocha billetes verdes, al final es su patrimonio, para bien o para mal. El tema es cómo ser transparente en un sistema en donde no existen los mecanismos para poder acceder de forma usual a la propia rendición de cuentas. Y es que, todos pasa por la credibilidad y la confianza. Cómo saber si la información que se ha proporcionado es la verídica. De ambas partes. Si uno lee una noticia ya no la cree a plenitud, si escucha o lee la réplica del funcionario público, tampoco le cree, menos al parecer.

Rendir cuentas en México se convierte pues en un juego donde todos mienten en apariencia, donde nada se sabe del todo y donde se cree lo que se quiere creer y se ve lo que se quiere ver.

Son pocas las escenas de pureza en este tema pues no hay esfera pública que salga bien librada en cuanto a la rendición y falta de transparencia. ¿De qué sirve que la gente se entere de cuantas casa tiene el Presidente? Para efectos prácticos, de nada. El ya es Presidente, no lo van a quitar y no se va a ir por tener casas o mansiones o gastar dinero en viajes; por eso exigir transparencia en nuestro país resulta más una tarea de física para niños de primaria por la complejidad en la que se involucra a los actores políticos.

Como en la mayoría de los asuntos de índole gubernamental, la pasiva indecisión e indiferencia de la mayoría de la gente provoca que nunca sea posible conocer del todo las cosas en México. 

En suma, si me preguntan si en nuestro país se puede ser transparente y rendir cuentas yo diría que no. Y no porque no sea posible sino porque no hay condiciones para ejercer tal derecho.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com

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