Intelecto Opuesto

Y el PRI se mueve…

Diversos actores políticos hidalguenses han comenzado a replegarse al interior de su partido tras los rumores de cambios en la dirigencia y puestos claves.

Quienes han sido presidentes del propio tricolor estatal, diputados federales, locales, dirigentes de sectores y organizaciones, comenzaron una serie de reuniones de un mes a la fecha en los que piden a la presidencia en funciones ser incluidos rumbo a los trabajos de la XXII Asamblea Nacional del PRI.

A principios de 2017 se dijo que el PRI se mantenía en un impasse mediático provocado por la agenda política de municipios, que quedaron muy divididos tras los comicios de 2016, y las propias acciones de gobierno del estado que completaba su fase final de redireccionamiento en la administración pública.

Ante ello, todos los ex servidores públicos y ex funcionarios, de la pasada o pasadas administraciones que mantienen un común denominador –no trabajan actualmente en la gestión de gobierno- se han comenzado a presentar en su partido para solicitar ser tomados en cuenta, ser aprovechados como activos políticos, donde a pesar de los tiempos y las circunstancias, siguen siendo gente de peso para el PRI en Hidalgo.

Así vemos que con las primeras señales de cambios en la dirigencia del tricolor, se manifestaron de inmediato grupos como el de Ixmiquilpan, liderado por el profesor Roberto Pedraza Martínez; el de los ex dirigentes del partido Jaime Costeira y Geraldina García; el de los ex diputados locales de la pasada Legislatura con Ernesto Gil; e incluso el de los actuales diputados en funciones quienes acudieron con el dirigente Alberto Meléndez Apodaca para reunirse y organizar foros.

Esta actividad inusual dentro del PRI, puesto que siempre se han caracterizado por esperar los tiempos, da mucho de qué hablar ya que además de ser personajes no involucrados en la actual administración, parecen conformar un bloque interno previo a lo que se espera sea la llegada de un nuevo dirigente del PRI en el estado; las fechas aún no están confirmadas, pero se sabe que en días próximos no será, no aún.

El titular del Ejecutivo hidalguense, como primer priista del estado, es quien siempre marca la agenda política y de septiembre del año pasado a la fecha, aún no se ha cumplido dicha encomienda. Por ello parecen ser los movimientos internos, los de grupos que buscan ser escuchados y vistos o tal vez no ser olvidados, jugadas claves para que cuando sean los relevos ya estén ahí, en los foros y mesas rumbo a la Asamblea Nacional.

En días pasados la secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, afirmó que la XXII Asamblea será una oportunidad para el reforzamiento y renovación interna del partido. Sin embargo, vemos que no solo en Hidalgo sino en entidades donde el priismo está muy arraigado –Coahuila, Estado de México- la situación se usa más para el golpeteo político y el estira y afloja que para las cuestiones de fortalecimiento al interior.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com