Intelecto Opuesto

¿Todo se quedará en esto?

El rumbo de la elección hidalguense parece haberse entrampado en el tema del post debate y sus residuos compuestos por las declaraciones de los candidatos a gobernador.

Las giras incluso han bajado de intensidad en horas previas a la última quincena de días de plazo para hacer proselitismo. ¿Ya tan rápido se acabo el combustible de la elección?

Todo parece indicar que estamos ante un impasse político producto de las afirmaciones, acusaciones y denostaciones que se hicieron el sábado por la noche y que han dejado el clima un poco enrarecido como para volver a salir a las calles a pedir el voto.

Incluso, pareciera que solo habrán comicios en ciertas zonas o bien asemeja esto a un proceso federal en donde Hidalgo solo vota por ciertos cargos y no por toda la gran lista de puestos que se juegan para el domingo 5 de junio de 2016.

Y es que vemos como ha bajado la intensidad en recorridos de parte de los principales candidatos y también de parte de quienes aspiran a ser presidentes municipales y los diputados locales; podría ser parte de la estrategia, pero ¿cómo ganar una elección sino es con votos?

Un voto es un voto, dicen los más avezados en campañas de hace décadas en el estado, y si por ellos fuera ya hubieran salido a tocar puertas y a organizar eventos sin cesar desde el 1 de abril hasta ahora. Sin embargo las nuevas reglas, la supervisión del financiamiento, los gastos de la campaña y la fiscalización, ya cobraron factura en la actual campaña.

Aún así, existe una larga lista de aspirantes de todos los partidos que bien podrían seguir haciendo el trabajo político que los candidatos al gobierno del estado no pueden o no quieren. En plena campaña, por ejemplo, para renovar Pachuca, Mineral de la Reforma y municipios de la zona metropolitana, solo se alcanzan a percibir espectaculares, algunas propuestas en impresos, pocas apariciones, diminutos contingentes repartiendo folletos, algunos saludos por la mañana en un mercado y una discreta reunión en las tardes con vecinos. Nada fuera de lo común cuando se siente que el pulso está a favor.

¿Así será para todos los candidatos, que creen que tienen las de ganar y por eso no están saliendo ávidos de captar la atención de la sociedad?, quizá se piense en apretar las campañas para la última semana de mayo, pero tomando en cuenta que son más de 500 participantes en todos los niveles, podría darse una saturación de mensajes y colores que terminarán confundiendo o hartando al electorado.

Los candidatos y sus partidos deben replantearse cuanto antes el momento en que se encuentran las campañas en donde si bien hay gente interesada en el actual proceso, hay una inmensa mayoría que no quiere saber nada de las propuestas ni ver a nadie que aspira a puesto político porque comienzan los reclamos por inseguridad, falta de empleo y desarrollo social y económico para una ciudad y para el estado.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com