Intelecto Opuesto

¿Por qué pelear el PAN si ganaron?

El Partido Acción Nacional en Hidalgo vive tiempos únicos; desde hace muchos años no conseguían subir como lo hicieron tras los resultados de la jornada electoral del pasado 5 de junio.

En la entidad, pasaron de quinta fuerza política a segunda tras obtener cinco triunfos en diputaciones locales y cerca de una veintena de municipios, cuando únicamente tenían dos legisladores plurinominales (entiéndase que llegaron por el sentido del voto pero sin penetración social ni campaña, mucho menos con compromisos para con la población) y poco más de diez municipios, leales, pues consiguieron bastantes en alianza con el PRD que terminaron no solo volteando bandera para el sol azteca y ya al final de estas administraciones, al PRI.

Por eso, la noticia de que al interior de Acción Nacional hay “pugnas” por puestos partidistas denota que no se ha entablado una comunicación efectiva y una verdadera sensación de que el triunfo significa una oportunidad y no una ambición por espacios en el poder.

Bastante han esperado panistas de antaño y militantes para poder colocarse, ahora, en las principales presidencias municipales de la zona metropolitana del estado incluida la capital. Por ello no se explica uno que en lugar de estar negociando espacios pidan cabezas y comiencen un proceso que puede derivar más en división que en progreso.

Incluso, el ex candidato a gobernador Francisco Xavier Berganza ayer reunido con la dirigencia estatal y panistas, celebró un encuentro en un salón de fiestas de Pachuca en donde agradeció el apoyo que lo llevó a obtener cerca de 400 mil votos, todo un récord para su carrera política, pero que desgraciadamente parece ir encauzando por un camino sinuoso.

La derrota no digerida de Berganza podría convertirse en un área de oportunidad si este en lugar de judicializar el proceso –ingresaron 19 de las 20 impugnaciones y juicios de revisión de la elección a gobernador ante el Tribunal Electoral del estado- se sienta con el próximo equipo del gobernador electo para ofrecer tanto propuestas que impulsó en campaña como para poder ser parte de esta transición, pues prácticamente cuenta con la mitad de la votación que participó en la elección.

Por otro lado, en el PAN, el líder Asael Hernández perdió su elección municipal en Tezontepec de Aldama, pero ganó la de su hermano Santiago en el distrito local de Huichapan; también ganó en Zimapán con Erick Marte quien fuera su gran aliado desde que llegó a la dirigencia hace un par de años. Sin embargo no influyó políticamente para los triunfos en Pachuca y Mineral de la Reforma, quizá los más importantes de la elección para el PAN, y eso lo debilita al interior.

¿Quiénes quedan?, aguas… se viene el grupo político de Ixmiquilpan con los hermanos Chárrez Pedraza, ahora multiganadores de elecciones al menos en los últimos dos procesos.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com