Intelecto Opuesto

¿Qué le pasa a la sociedad?

Al inicio de la semana, en redes sociales comenzó a circular una denuncia en contra de un joven, en apariencia menor de edad y probablemente originario del municipio de Tula, quien aparece en imágenes fotográficas y posteriormente en un video, en el cual se da cuenta de un maltrato animal al exponer a una pelea salvaje a dos perros en desigualdad de condiciones y con signos de crueldad.

También al inicio de esta semana se dio cuenta de una denuncia interpuesta por el Grupo Pachuca luego de encontrar pruebas de racismo realizado por pseudo aficionados también jóvenes, del Atlante, quienes insultaron a jugadores de los Tuzos.

Observando ambos casos me pregunto ¿qué es lo que tiene que pasar por la mente de una persona para realizar un acto como el maltrato animal, o el insulto racista, o la violencia intrafamiliar, o el pegarle a un niño?

Según el investigador Ely Chinoy, quien redactó en Massachussets en 1961 sobre la conducta desviada y la desorganización social, desde un punto de vista psicológico los orígenes de la conducta desviada descansan en la personalidad, en las necesidades insatisfechas, en las tendencias incontrolables o en los problemas del tipo emocional.

No es mi materia ahondar en los puntos específicos de cada mal que pudieran o pueden tener los sujetos a los que señalamos por una u otra cosa, sin embargo, si podemos apoyarnos en dichas tesis para presentar la opinión de que hay algo que estamos haciendo mal como sociedad con nuestros niños y jóvenes.

Tras inundar las redes sociales con denuncias en contra de quien en su cuenta de Facebook subió las fotos y video del maltrato animal, el gobierno municipal condenó los hechos y solicitó información para poder dar con el o los responsables para investigar el asunto.

De acuerdo con lo dicho por el ayuntamiento, los hechos no deben quedarse únicamente en una postura de reprobación de actos por lo que se encargarán de la evaluación y, en su caso, sanción del caso.

De entrada el asunto ya movilizó a la sociedad en la zona de Tula y en redes, desde todos puntos del país, quienes incluso han localizado la supuesta escuela del acusado y en mensajes enviados han reclamado su expulsión.

La institución privada en Tula aceptó haber tenido al alumnos mencionado pero revira afirmando que no concluyo su educación preparatoria y que fue dado de baja en 2009, por lo que se deslindan de cualquier responsabilidad moral del caso de maltrato animal.

En cuanto al racismo, tras la denuncia del Grupo Pachuca, la Comisión Disciplinaria de la Femexfut informó de la entrada en vigor el Protocolo Contra el Racismo dictado por la FIFA y CONCACAF que indica que el evento deportivo debe suspenderse hasta que cesen los cánticos o actitudes discriminatorias. En los dos casos, las actitudes son reprobables y la sociedad parece cada vez estar más inmersa en un vacío de valores y madurez mental.

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