Intelecto Opuesto

Opciones ciudadanas

Transcurrido buen tramo ya de las campañas los ciudadanos nos preguntamos qué vamos a hacer el día de las elecciones. ¿Realmente sabemos el tamaño de responsabilidad que tenemos?

En México la participación ciudadana es un tema que siempre ha costado trabajo abordar ya que engloba desde la cultura y tradición, hasta la falta de una educación que promueva la exigencia de derechos y respeto de los mismos para con los demás.

De acuerdo con “La participación ciudadana y sus retos en México” del investigador Alberto J. Olvera, un breve estudio del desarrollo de la cultura y de las instituciones participativas y diagnóstico de su problemática actual, con propuestas para hacer funcionales las instancias de participación democrática, retomado por la Secretaría de Gobernación en sus publicaciones, en México la limitada experiencia nacional en esta materia ha conducido a que se confunda la noción de participación ciudadana con las formas de democracia directa: referéndum, plebiscito e iniciativa popular.

Y tiene razón. Un ejemplo con las encuestas para las elecciones. Primero todo mundo opina y participa en sondeos, pero al momento de sufragar pocos lo hacen. Pese a que el índice de abstencionismo se ha ido reduciendo, la realidad es que nunca se alcanza el 100 por ciento de participación en una votación.

Lo anterior nos remite a la falta de opciones ciudadanas con las que cuenta la población para encarar asuntos de política. Primero, hay que analizar por qué se deja de participar. Los partidos y sus militantes han sido protagonistas de este fenómeno al polarizar las comunidades, barrios, pueblos y municipios del país, donde a unos –los que están afiliados- se les da y a otros –los de oposición- se les segrega.

Hay quienes prefieren mantenerse al margen de las circunstancias y terminan al fondo de la cadena social; ni siquiera separados, simplemente ignorados y es ahí cuando comienzan los problemas de falta de participación ciudadana.

Para las elecciones del 1 de julio, se espera un alto índice de participación; sin embargo, alguien se ha preguntado ¿qué están haciendo organismos electorales, asociaciones, partidos y candidatos para promoverlo?

Siempre nos quejamos de las campañas y las propuestas de siempre de los aspirantes, pero nunca nos ponemos a analizar que en el voto está la verdadera herramienta no solo de participación sino de una completa elección para decir sí o no a lo que se nos ofrece.

En suma, para aumentar y promover la participación ciudadana hacen falta mecanismos que alienten y abran la posibilidad de que más mexicanos puedan intervenir en asuntos públicos; las candidaturas independientes son un primer y gran paso, pero hace falta más.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com