Intelecto Opuesto

Las “nuevas” propuestas

Hidalgo es un estado en donde en cada proceso electoral se suelen tener argumentos basados en anteriores postulaciones, que a la postre se convierten en los mismos proyectos y programas sociales o bien en las mismas políticas públicas que persiguen los objetivos de cada 6 años: mejorar la calidad de vida de la gente.

En estas campañas para gobernador, tenemos las “nuevas” propuestas, que en realidad son las mismas problemáticas de antaño con una nueva oportunidad de poderse resolver. Esto es, que la pobreza, la desigualdad, la falta de servicios básicos, la brecha económica, educativa y de desarrollo humano entre poblaciones, municipios y regiones del estado, es un asunto en el que se lleva trabajando por más de 50 años.

El caso es que el asunto permanece como algo inamovible, como si se tratara de una ajustada percepción o dogma del cual nadie puede desprenderse, al grado de normalizarse; esto es que la mayoría se crean que en determinadas regiones o por pertenecer a un sector de la población en particular, debes padecer más o tener menos que los demás. Como si se dijera que ser pobre es normal en ciertas zonas no solo del estado sino de todo el país.

Así, llegamos a las propuestas políticas de ahora, que nos presentan por un lado, creación de nuevas oficinas en donde se atiendan de primera mano y de forma inmediata los asuntos de pueblos originarios y de los más necesitados; de los jóvenes y de los recién egresados; de las mujeres y de los adultos mayores.

Y no es que no existan en el actual gobierno estatal dichas oficinas o tales o cuales programas que velen por lo anteriormente escrito, sino que la propia dinámica social requiere de atención permanente y extensa, misma que debe irse renovando de una administración en otra. Así se trabaja en México y así seguirá por muchos años más.

Entiendo que si un candidato propone crear la Secretaría de la Juventud, los que actualmente están en el encargo pueden alegar que existe un instituto encargado de eso y que depende de una Secretaría, la de Desarrollo Social. Sin embargo y como se explica en esta columna, se deben presentar propuestas frescas que sean “nuevas” aunque con temas de uso cotidiano.

Omar Fayad inició su campaña el 1 de abril en la Huasteca, en el municipio de Yahualica, una zona con índices bajos en desarrollo social humano, calidad de la vivienda y acceso a servicios precarios; ahí dijo e insistió que Hidalgo no puede presentar más ningún indicador por debajo de la media nacional en cuanto a sus pueblos indígenas; ahora sí, como se le conoce a la frase, primero los pobres.

Francisco Xavier Berganza es quien propone la Secretaría de la Juventud; ayer en la Huasteca propuso la Secretaría de Desarrollo Indígena, algo parecido a al desaparecido Patrimonio Indígena, vaya, se trata de atacar los mismos flagelos pero en la actualidad. Pepe Guadarrama quiere hacer lo propio y curiosamente el fue uno de los iniciadores de muchos de los programas que actualmente se quieren recuperar e impulsar.

 

eduardogonzalez.lopez@milenio.com