Intelecto Opuesto

La naranja universitaria

Las campañas políticas hidalguenses trajeron consigo no solo el renacer de personajes locales y otrora líderes de corrientes y partidos, sino que vuelven a posicionarse los grupos que por años han tenido la oportunidad de ocupar espacios de representación y puestos de elección popular.

Uno de ellos es el denominado Grupo Universidad, que no es más que los integrantes del círculo político de la máxima casa de estudios del estado, quienes contienden en escenarios diferentes durante cada elección.

Ya sea en el PAN o en PRI, o en el PRD o incluso en proyectos personales e independientes, siempre han figurado como en esta ocasión donde aparecen en el partido Movimiento Ciudadano.

Cobijados por el propio dirigente nacional del partido naranja, Dante Delgado, los docentes, académicos de áreas de investigación, funcionarios universitarios, gente cercana a ex rectores y ex diputados locales y federales figuran ahora como candidatos en los 18 distritos para las curules hidalguenses.

Es decir, hay 18 contendientes a diputados locales que provienen de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo que sin ser militantes de Movimiento Ciudadano están dentro de la contienda, ejerciendo sus derechos y garantías políticas.

Tampoco es asunto espinoso ni mucho menos, en política siempre se ha visto alguna práctica similar con aspirantes provenientes no directamente de la base militante o de años de pertenencia. En esta ocasión así parece ser con el Grupo Universidad en Movimiento Ciudadano.

De sus aspirantes nadie duda que cuenten con la capacidad personal y profesional para el encargo, todos cuentan con perfil académico y experiencia; el detalle está en que el juego de la política de esta forma no honra de todo a la democracia.

Ayer durante su arranque de campañas en el Parque Hidalgo, los candidatos de la naranja universitaria mostraron el músculo con la presencia de personajes como Gerardo Sosa; también con seguidores no precisamente de la base del partido que ahora los postula, pero que han sido recibidos para la campaña y la elección.

De inicio se nota un distanciamiento entre el Grupo Universidad y la dirigencia local naranja. Y no es que el líder del partido, Christian Pulido Roldán, les haya dado al espalda, pero sí es lo más seguro que él no haya seleccionado a dichos candidatos.

Como en toda elección hasta que no se vean los resultados después del 5 de junio no se podrá comenzar con la repartición de culpas. Para entonces, el dirigente nacional Dante Delgado podrá ver con números en mano si hizo bien o no en dejar a los miembros del Grupo Universidad al frente de la encomienda que no luce para nada fácil sino todo lo contrario.

Y si nos remitimos al pasado, será la tercera ocasión en la que busquen colocarse como fuerza política importante en la entidad, pues hace casi 10 años lo intentaron con un partido propio, años después con Democracia Social y ahora con la naranja, sí, la naranja universitaria.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com