Intelecto Opuesto

México pierde elección en EU

La elección para presidente fue en Estados Unidos y la derrota fue para México; con los resultados de anoche en el país vecino del norte, el escenario no es más que desolador para nuestro país puesto que todo lo que se dijo en campaña se podría ver reflejado con el ganador de la Casa Blanca. Y de inmediato.

Expulsión de inmigrantes sin condiciones legales de estancia, disolución o renegociación del Tratado de Libre Comercio, finalización del muro fronterizo (bien citó ayer Jorge G. Castañeda que desde Clinton comenzó a construirse y se ha seguido hasta la fecha), así como impacto directo en el envío de dinero a familias en México, que como se sabe es más de lo que cualquier empleo local o programa social puede dar.

Hasta hace unos días todos confiaban en que las condiciones actuales entre México y Estados Unidos se mantuvieran como hasta ahora, con una tendencia a mejorar, sin embargo, se confirma que no solo hay nerviosismo y preocupación sino que habrá cambios.

Sin embargo hay que tener memoria ¿qué condiciones son las que perduraron los 8 años con Barack Obama entre ambos países?, las mismas que con George Bush y con Bill Clinton y con Bush padre y así los últimos 30 años.

Fuera de las oportunidades que a riesgo de morir en la frontera se ganan los que llegan a cruzar y forman una nueva vida o una familia del otro lado, lo demás sigue siendo malo: no hay una política migratoria que beneficie a los latinos, mucho menos a los connacionales; tampoco hay una bonanza económica en los estados que colindan con Estados Unidos, que se refleje en la mejor calidad de vida para los mexicanos; nunca hubo acercamientos con el gobierno de nuestro país para poder ponerle freno a la violencia, a las armas, a las drogas.

Lo más preocupante, creo, es que Estados Unidos no está interesado en el futuro de México, pero nosotros si en el de ellos. Dependemos de lo que digan y hagan que ayer leí más comentarios escabrosos de mexicanos que de gente que reside en el país de Clinton y Trump.

El llamado "voto blanco", el "voto racista", el "voto clasista", es lo mismo que en México el voto en contra de lo que llamamos "un peligro", un "izquierdoso", un "revoltoso". Lo mismo que ha hecho ganar a los últimos gobiernos en nuestra nación es lo mismo que hizo ayer su labor en la elección de los Estados Unidos.

La evidencia real la vimos y la tenemos: el peso frente al dólar, el salario aquí y la paga allá, la atención médica de este lado y la que se ofrece en el país del norte, en fin. México fue sorprendido por los resultados que incluso el propio Presidente Enrique Peña Nieto convocó a una reunión urgente casi a la medianoche del martes, pues tendrá que salir a explicar de forma clara y contundente la postura del país ante los resultados y el rumbo que seguirá la política exterior luego de los mencionados temas de migrantes, por citar solo uno.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com